El modelo de financiación autonómica para Galicia vuelve a estar en el punto de mira. En esta línea, el BNG se ha mostrado partidario de negociar con el Estado una propuesta que contemple una cesta de tributos propios y un aumento de los tramos cedidos de los impuestos estatales.
Los nacionalistas abogan por una negociación bilateral en la que Galicia no actúe "como espectadora". Es la respuesta a las palabras de Touriño, quién ha defendido que el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), un órgano multilateral en el que están representadas todas las comunidades, es el "único foro" para abordar el sistema de financiación.
Jorquera ha señalado la intención de su partido de echar por tierra la 'teoría de la solidaridad', recalcando que si los gallegos pagan en concepto de diferentes impuestos más de 9.000 millones, lo que el Estado cede a Galicia de tal recaudación son únicamente 6.139 millones.
Una situación que el coordinador ejecutivo nacionalista ha tildado de "superávit fiscal", que deja al país en una situación no de falta de recursos económicos, sino de "dependencia y falta de control de sus propios impuestos".
Crítica popular a la falta de acuerdo
Por su parte, el secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, ha aprovechado la falta de acuerdo en el bipartito para arremeter una vez más contra sus líderes.
Rueda ha calificado de "mala noticia" las desavenencias entre Touriño y Quintana respecto al modelo de financiación, a su juicio "una constatación de que en Galicia hay dos gobiernos".
Rueda ha criticado duramente la falta de consenso en la Xunta, y ha instado a Touriño a "defender de modo claro y coherente" cuál es el modelo de financiación autonómica que propone.
Tras pedir a ambos líderes "que se pongan de acuerdo", el popular ha reiterado el apoyo de su partido a la hora de arbitrar "cualquier fórmula que redunde en los intereses de la comunidad".
25/04/2008
Es posible que este "superavit fiscal" del que habla el ciudadano Jorquera no fuera tan amplio si el gobierno del ciudadano Rodríguez se dedicara a redistribuir la riqueza, (para no otra cosa sirven los impuestos en una democracia), en lugar de a financiar a sus socios en las autonomías donde más votos consiguen...
Pero bueno... es sólo una idea...