Parte del gasóleo vertido por accidente a la red de alcantarillas de Ourense ha llegado al río Miño. La fuga se dio a conocer este lunes y se calcula que afecta a unos 55.000 litros de combustible procedente de un depósito de Adif ubicado en la Estación de ferrocarril del Empalme. A la espera de los resultados de los análisis, desde la Consellería de Medio Ambiente aseguran que la contaminación no es preocupante.
El BNG también quiere saber
Mientras, el BNG exige una investigación. El teniente de alcalde de Ourense, el nacionalista Alexandre Sánchez Vidal, ha pedido que se esclarezca si existió realmente una fuga de 25.000 litros de gasóleo del depósito de Adif "que se rellenó después con 30.000 litros que se vierten". Si esta información se confirmase, "alguien debería responsabilizarse" del doble vertido, que Sánchez Vidal calificó de "verdadero despropósito".
Sobre el inicio de la fuga, el teniente de alcalde explicó que los primeros partes de la Policía Local datan del pasado sábado. Tras comunicar la situación a Seprona y a la Policía Autonómica, con competencias en materia medioambiental, "se abre un período donde no temos claro qué sucedió".
El nacionalista explicó que sobre los depósitos de Adif había "una llamada de atención previa sobre el peligro que representaban". Ante esta situación, ha solicitado una intervención de la Concellería y la Consellería de Medio Ambiente, así como de la Subdelegación del Gobierno, para que aclaren "con honestidad y transparencia" lo sucedido.
Primer paso
El Concello ha dado ya un paso al frente para aclarar lo ocurrido con la fuga de gasóleo. Para este miércoles, 30 de abril, están convocados los responsables técnicos y políticos para analizar el vertido.
Además, el regidor municipal, el socialista Francisco Rodríguez, ha informado de que la planta depuradora ha duplicado su ritmo de procesamiento para afrontar la fuga. La retirada del fango pasó de 20 a 40 toneladas en un día, por lo que la depuración del agua continúa "a ritmo normal".
29/04/2008