Irán ha emprendido una nueva cruzada contra la "nefasta" influencia de Barbie. Primero llegó la obligación a los vendedores a cubrir con adhesivos negros el dibujo de la popular muñeca que aparecía en las cajas.
Y ahora, el fiscal general, Dori Nayafabadi, ha pedido en una carta que se tomen medidas para proteger a los niños y jóvenes de los "peligros" de la muñeca.
Esta vez Barbie no está sola en el paredón. Le acompañan los superhéroes más admirados en Occidente: Spiderman, Batman o el mago Harry Potter suponen una amenaza para "los valores" islámicos.
"La promoción de estos juguetes y la importación no controlada de discos de música y juegos de vídeo debe suscitar la inquietud de todos los responsables de este país", contaba la carta de Nayafabadi.
'Ofensiva contra la salud'
Los juguetes llegados desde Occidente suponen una "ofensiva" contra la salud de los niños iraníes y contra la supervivencia de las fábricas nacionales. Por ello, el fiscal general llama a las autoridades a buscar "soluciones alternativas".
Hace seis años, Irán lanzó las primeras medidas contra Barbie y contraatacó su éxito con otra muñeca, Sara. La versión local, mucho más robusta y ataviada con una vestimenta que ocultaba por completo piernas y brazos, no gustó a las pequeñas iraníes, que mostraron una preferencia por Barbie que se plasmó en las ventas cosechadas gracias a sus curvas.
Muñecas similares aparecieron también en otros países de Oriente Medio, como Arabia Saudí y Egipto, bajo el nombre de Fulla, también con un velo en la cabeza y ropa que la cubre hasta los pies.
Con la censura por bandera
Sin embargo, en los últimos meses los juguetes occidentales han invadido el mercado en Irán, y en otros países de la región, y han cosechado un enorme éxito entre la población.
Pero la prohibición de juguetes es un tema que parece menor al lado de otras campañas iniciadas por 'los vigilantes de la moral islámica'.
El fiscal general se une ahora a un control férreo que censura libros, periódicos y hasta prendas de ropa bajo el pretexto de la "contaminación de valores occidentales".
29/04/2008