Turquía mitiga su férreo régimen de censura para acercarse a la Unión Europea. Este miércoles, el Parlamento turco ha aprobado, al fin, la esperada revisión de una ley criticada por la comunidad internacional por amordazar la libertad de expresión.
El objecto de la modificación es el polémico artículo 301 del Código Penal, que castigaba con penas de hasta tres años de cárcel el insulto a la identidad turca y a los órganos del Estado, y que ha llevado a la cárcel a cerca de 1.200 intelectuales desde su entrada en vigor, en 2005.
El debate se prolongó durante siete horas. Finalmente, la reforma recibió el visto bueno de 250 diputados, frente a 65 que votaron en contra. Buena parte de los 550 miembros de la Asamblea Nacional no se encontraban en el hemiciclo en el momento de la votación.
Cambios
La modificación, demandada a gritos desde la UE, sustituye el vago concepto de 'identidad turca' por 'nación turca', y el de 'República' por 'Estado de la República de Turquía'.
Pero la reforma estrella es la reducción, ínfima pero importante, de tres a dos años de cárcel para la pena que castiga el insulto a la nación. Ello implica una reducción en el grado del delito, de tal modo que los condenados sin antecedentes penales podrán evitar la cárcel.
La nueva ley elimina, además, el agravante de haber proferido el insulto en un país extranjero. Y será necesario el permiso, no del primer ministro
como en un primer momento se había propuesto, sino del Ministerio de Justicia, para iniciar un proceso penal por esta causa.
Se pretende evitar de este modo que los fiscales nacionalistas puedan acusar fácilmente a los intelectuales más críticos con el Estado turco, como ha sucedido hasta ahora.
Piden la abolición total
Varios especialistas y activistas en derechos humanos reclaman la abolición total de esta ley, y consideran que las enmiendas sólo suponen un cambio superficial. Por su parte, escritores y editores temen seguir enfrentándose a juicios y creen que los cambios serán inapreciables mientras otras leyes que restringen la libertad de expresión sigan intactas.
El Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado), artífice de la reforma, se ha negado a eliminar este artículo completamente alegando que en el ordenamiento jurídico de otros países europeos existen textos similares. Han apoyado la decisión de reformar la ley, ante el riesgo de ser ilegalizados por el Tribunal Constitucional.
De hecho, el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP, laico y nacionalista) criticó que la reforma del artículo es contraria a la Carta Magna turca y aseguró que presentará un recurso de inconstitucionalidad.
Traición al país
La oposición del partido de ultra derecha Partido del Movimiento Nacional (MHP) ha acusado al Gobierno de traicionar la identidad del país con este cambio legislativo. Este grupo ha reclamado que, en lugar de satisfacer a las demandas de la UE, la ley prohíba a los turcos insultar a su país.
El líder del MHP, Devlet Bahceli, ha llegado a tildar la decisión de "error histórico". "Difamar la honorable historia de Turquía, insultar a la nación turca y sus valores se han convertido en un hábito en el partido AK", ha dicho.
Los nacionalistas no han sido los únicos en oponerse, ya que el principal partido de la oposición, el Partido Republicano Popular (CHP), y el Partido pro-kurdo Popular Democrático (DTP), también rechazan la medida. El DTP, incluso, pide la abolición del artículo.