El futbolista brasileño Ronaldo, delantero del AC Milán, ha perdido la novia y puede perder el contrato de patrocinio con Nike por el escándalo que protagonizó con tres travestis en Río de Janeiro. De acuerdo con el diario Extra, la que hasta hace dos días era novia del mejor jugador del Mundial 2002, María Beatriz Antony, abandonó el apartamento de Ronaldo en Río de Janeiro y viajó el martes a Brasilia, en donde viven sus padres.
Al parecer la joven llevaba tiempo quejándose de las constantes salidas nocturnas de Ronaldo desde que regresó a Brasil para recuperarse de una operación en la rodilla y el escándalo de los travestis fue el gota que colmó el vaso.
El diario agrega que Ronaldo le contó lo ocurrido a su novia antes de que ella se enterara por los medios de comunicación y que, tras recibir la noticia, la joven -que según la prensa también fue novia del piloto Nelsinho Piquet- hizo sus maletas y lo abandonó. El jugador, por su parte, prefirió refugiarse en la casa de su madre.
En peligro su contrato con Nike
El escándalo también puede costarle el millonario contrato vitalicio de Ronaldo con Nike, ya que el fabricante prevé la rescisión unilateral en caso de que alguna situación pueda afectar la imagen de la marca. Según la versión periodística, los directivos de Nike en Estados Unidos ya solicitaron informaciones sobre lo ocurrido para evaluar si su imagen puede ser afectada.
"Estoy buscando informaciones para ellos y espero una orientación más concreta. No hay nada oficial", dijo el gerente de comunicación de Nike en Brasil, David Grinberg. El diario asegura que el contrato del futbolista con la empresa de material deportivo alcanza un valor global de 100 millones de dólares.
Sexo, drogas... y a comisaría
El futbolista brasileño se convirtió en comidilla de los medios al hacerse público un escándalo con tres travestis. Al parecer, después de una sesión de fiesta en un club nocturno de Río, el jugador del Milan invitó a tres prostitutas a acompañarlo a la habitación de un motel.
Una vez alli, el jugador se dio cuenta de que había cometido un error, puesto que las prostitutas eran tres hombres travestidos. Según la versión del jugador, al darse cuenta de su equivocación, propuso pagarles 600 dólares por la molestia.
Dos de los hombres aceptaron el trato, pero el tercero -identificado como Andrea Albertini- exigió el pago de 30.000 dólares para no divulgar el escándalo. Ronaldo denunció sufrir extorsión, puesto que se había negado a pagar lo exigido por el travesti.
Por su parte, Albertini dio su propia versión a la policía, según la cual el futbolista había consumido drogas -tras pedirle primero que fuese a comprar-, se había negado a pagar sus servicios y los había amenazado.
30/04/2008