Empresarios, políticos y expertos en desarrollo económico coinciden en que la falta de suelo industrial está frenando de manera considerable la instalación de nuevas industrias en Galicia.
El último en alertar de esta situación fue el director del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Álvaro Álvarez–Bláquez Fernández, que en una reciente comparecencia parlamentaria advertía que la comunidad necesita de manera urgente más suelo productivo para poder atraer empresas interesadas en iniciar su actividad en la comunidad.
Pero un análisis en profundidad de los datos que maneja la Xunta constata una circunstancia todavía más contradictoria: no es que exista falta de suelo empresarial, sino que en realidad sí hay parcelas disponibles. Pero la mayoría de ellas se encuentran en polígonos industriales donde la demanda de este tipo de infraestructuras es escasa, o prácticamente nula. La conclusión es clara: hay terreno industrial libre, pero está mal repartido.
Según consta en la base de datos GaliciaPMS, elaborada por la Consellería de Innovación e Industria, Galicia cuenta con 107 parques industriales ya operativos. De esta cifra, 41 de ellos se encuentran con el cartel de “agotados”, o lo que es lo mismo, carecen de parcelas en venta para que cualquier empresa interesada pueda edificar una nave a su antojo.
Contraste
La situación se torna preocupante en las zonas con más demanda. Así se encuentran ciudades como A Coruña (A Grela, Pocomaco o Alvedro), Santiago (Tambre, Novomilladoiro o Sigüeiro) y Lugo (O Ceao). Más acuciante resulta la búsqueda de parcelas en Pontevedra y Vigo, en donde la propia patronal llegó a barajar el polígono de Melón (Ourense) como fórmula viable ante la escasez de suelo.
La carencia de parcelas en determinadas zonas de Galicia contrasta con otros municipios -la mayoría en zonas del interior– en donde sí existe suelo suficiente, pero lo que faltan son empresas dispuestas.
El problema no termina ahí. Los datos de la Consellería de Vivenda demuestran que muchas de esas infraestructuras se realizaron en lugares poco idóneos, aunque resulte curioso comprobar que la mayoría de sus parcelas están vendidas. “Se hicieron muchos micropolígonos repartidos por el territorio, más por oportunismo político que criterios de oportunidad”, señala la conselleira, Teresa Táboas.
La tentación de la especulación merodeó algunas infraestructuras impulsadas con dinero público. Sólo eso explica que haya parques en la provincia de Lugo con casi todas sus parcelas vendidas, y que la práctica totalidad de los terrenos estén sin construir o el 40% de los parques, vacíos.
En otros casos, los polígonos se ubicaron en lugares sin conexiones adecuadas, sin accesos a telecomunicaciones o sin industrias auxiliares alrededor. En este sentido, el departamento es consciente de que esta situación es difícil de arreglar, porque esas parcelas se vendieron con unas condiciones distintas a las de ahora, lo que deja a la Xunta sin margen de maniobra.
“Conseguimos recuperar algunas parcelas en parques como Lalín ou Silleda”, recuerda Táboas. Pero admite que son casos aislados, y que muchos polígonos continuarán vacíos sin que la Administración autonómica pueda hacer nada por variar esa situación porque aquellas ventas se realizaron “con otras condiciones y contratos”.
Nuevo impulso
En todo caso, el departamento que dirige Teresa Táboas reserva una importante partida presupuestaria para crear suelo empresarial en las zonas en las que más se necesita. En concreto, Vivenda e Solo prevé invertir este año 251,5 millones de euros en este capítulo, lo que representa un incremento superior al 29% respecto a 2007.
Una parte importante de la inversión se dirigirá a las ciudades con más demanda. Es el caso de los parques empresariales de Arteixo, A Sionlla, A Reigosa o Mos, en las cercanías de A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo, respectivamente.
Pero al mismo tiempo, Vivenda también considera una prioridad “el potencial de la Galicia de interior”, lo que explica que el incremento presupuestario en Lugo sea del 89,5%, el más importante de toda la comunidad, con una especial indicidencia en el parque de As Gándaras, en la propia capital.
08/05/2008