La Xunta no quiere pensar en perder los 96 millones de euros anuales que ingresa aproximadamente por el impuesto del céntimo sanitario, que la UE considera ilegal. Por eso, el conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio, indicó este miércoles que le dará todo su apoyo a la administración del Estado en el recurso que presentará en Bruselas, pero si no sale adelante, exigirán una compensación en la financiación autonómica.
Consideró indispensable potenciar la autonomía financiera, de modo que las comunidades puedan crear sus propios inpuestos y reciban más porcentaje de las principales figuras tributarias: el IVA, el IRPF y los impuestos especiales.
Fernández Antonio dijo además que se ha detectado en el actual sistema una "clara deficiencia" en la estimación de las necesidades de gasto sanitario, de acuerdo con los recursos que demanda la población mayor de 65 años.
La propuesta de la Xunta apuesta también por una revisión periódica del modelo, al menos quinquenal, e insistió en que uno de los argumentos del Ejecutivo gallego para la revisión es el cumplimiento del principio de equidad, ya que "a igual esfuerzo fiscal, la calidad de los servicios debe ser homogénea en todo el territorio".
Dispersión y envejecimiento
La Xunta insistirá en que se tengan en cuenta los factores diferenciales de Galicia como son los mayores costes por envejecimiento de la población en la sanidad y en los servicios sociales, la orografía, la dispersión poblacional o los kilómetros de costa.
Fernández Antonio apuntó que el sistema debe garantizar la prestación de todos los servicios, mientras comunidades como Cataluña plantean que en el nuevo modelo pesen más las variables de población y la renta per cápita y que los criterios de solidaridad se reduzcan a las áreas de educación, sanidad y servicios sociales.
07/05/2008