El Real Madrid festejó el título a lo grande, con una goleada por 4-1 sobre el peor Barcelona en años, un conjunto decadente que se mostró contemplativo ante el juego del campeón.
Todo le salió bien al Real Madrid, donde volvió a marcar Raúl, reapareció con gol Ruud van Nistelrooy e Iker Casillas se aseguró el premio al meta menos goleado. Y todo le fue mal al Barça, que regresa a la Ciudad Condal con la seguridad de que los cambios deben afectar más allá del banquillo.
Pese a los rumores, el equipo de Rijkaard hizo el pasillo con la camiseta azulgrana y, tan caballeroso se mostró, que concluyó el primer tiempo y seguía haciéndole el pasillo al campeón.
Sin velocidad, ni fuerza y menos aún ánimo para inquietar a su rival, el conjunto azulgrana dedicó tres cuartos de hora a contemplar cómo jugaba con él un Real Madrid sorprendido por la actitud de un rival que luchaba por el segundo puesto, o lo que lo mismo eludir la fase previa de la Liga de Campeones, una cuestión que no es menor.
Higuaín volvió a marcar con el Madrid
Todo fue alegría en el bando blanco y drama en el azulgrana. En medio de la euforia, hasta se rehabilitaron aquellos jugadores madridistas que despertaron dudas en la afición.
Lo hizo el malí Mahamadou Diarra, que firmó el mejor partido desde su llegada a Madrid, también el brasileño Marcelo, que estuvo a punto de marcar, y, por supuesto, el argentino Gonzalo Higuaín, reconvertido en ídolo de la hinchada.
Definitivamente, el 'Pipita' ha perdido el miedo al gol. Salió al campo ovacionado por una afición que aún recuerda su providencial tanto en Pamplona y, en su primera acción, batió a Valdés, tras una gran jugada por la banda de Diarra.
La fiesta fue completa en el Bernabéu, con el juego decantado de un solo lado, y a ella se sumaron a última hora el brasileño Robinho y el holandés Ruud van Nistelrooy, que salió en sustitución de Raúl y acto seguido lanzó el penalti, por manos de Carles Puyol, que significó el 4-0, en el primer balón que tocó tras la lesión.
El Barcelona marcó, por medio de Thierry Henry, un tanto inútil que sólo les libró de la vergüenza del 4-0, pero que no apagó la fiesta blanca, ni rebajó la desazón azulgrana, que a última hora se quedó sin Xavi, expulsado, y en agosto tendrá que superar una fase previa europea.
La lucha por la permanencia
En la parte baja de la tabla, el Osasuna se hundió una jornada más en los puestos de descenso a Segunda Divisón después de perder 2-1 ante el Mallorca, que marcó en el tiempo de descuento el gol de la victoria, cuando los de Pamplona luchaban con un hombre menos por defender el empate.
A un paso del abismo se quedó el Recreativo de Huelva, que no estuvo acertado en los remates y terminó perdonando al Villarreal para sufrir una derrota por 0-2 que le deja con 40 puntos, los mismos que el Osasuna. El equipo de Castellón, por contra, se proclamó ya subcampeón de la Liga con la ayuda del Barcelona.
En la lucha por la permanencia se quedan todavía el Zararagoza y el Valladolid, que perdieron y empataron respectivamente sus partidos contra el Valencia (1-0) y Betis (1-1). Los andaluces se han asegurado ya la permanencia, mientras el Valencia debe seguir luchando en las próximas jornadas.
Especialmente importante fue la victoria del Getafe frente al Almería, que con una remontada (4-2) consiguió romper su racha negra de siete partidos en Liga sin ganar y se acerca un poco más a la salvación.
08/05/2008