El Concello de Lugo se ha lavado las manos en relación a la polémica por los realojos gitanos. El regidor municipal, el socialista Xosé López Orozco, ha eximido al ente de toda responsabilidad en la adjudicación de las viviendas sociales del barrio de A Ponte, que serán ocupadas en su mayor parte por familias gitanas. "Ni hemos hecho las viviendas, ni las hemos otorgado", sentenció.
De este modo, elude las críticas de los vecinos del barrio, que han arremetido contra la Consellería de Vivenda y contra el Concello para protestar por la concesión de los pisos protegidosa los gitanos.
En ese sentido, Orozco también recordó que si el decreto que regula la adjudicación de viviendas (aprobado durante el mandato del Partido Popular) "está mal", la Xunta, concretamente la Consellería de Vivenda, “tuvo tiempo suficiente para cambiarlo” en los últimos cuatro años.
Una ciudad 'tolerante'
Desde su posición de “mero transmisor de un expediente”, el regidor lucense ha criticado la postura de la Consellería, al señalar que "no es un buen camino llevar a un número tan alto de personas de esta etnia a un barrio, pero es peor mirar hacia otro lado".
Se refirió de este modo a las declaraciones en las que Vivenda aseguraba que el Concello había redactado la lista de los vecinos que cumplían los requisitos para optar a una vivienda social.
"Defiendo el principio constitucional de que todos tenemos derecho a una vivienda digna, pero estoy en contra de los guetos", ha subrayado Orozco.
En esta línea, el regidor opinó que "es justo" que las familias de etnia gitana tengan acceso a un domilio en condiciones, pero matizó que son necesarias medidas para evitar "problemas innecesarios en una ciudad tolerante".
Manifestación todos los días
El alcalde de Lugo ha anunciado que se ofreció para mediar entre los vecinos de A Ponte, opuestos a los realojos, y la Consellería de Vivenda. Y respecto a las amenazas de los vecinos, que hablan de endurecer sus medidas de protesta si la Xunta "no soluciona el problema", Orozco confía "en que se sigan los cauces democráticos".
Mientras, los vecinos ya han pedido autorización a la Subdelegación del Gobierno para manifestarse todos los días y por un período indefinido en el puente romano, al tiempo que han anunciado que cortarán el tráfico en ese punto a las ocho y media de la tarde, hora fijada para la concentración.
Seguirán en la calle hasta que la Xunta acepte revisar el proceso de adjudicación a familias gitanas de 27 de las 41 viviendas construídas en el barrio.
Las familias cumplen los requisitos
Y desde la Consellería de Vivenda ya les han respondido. Mediante un comunicaco, ha recalcado que no puede modificarse la lista de adjudicaciones de viviendas sociales, y reiteran que ésta ha sido elaborada por el propio Concello de Lugo a través de la Concellería de Muller e Benestar Social.
La única revisión permitida es el no cumplimiento de los requisitos exigidos por alguno de los adjudicatarios.
Este miércoles, con el inicio de las movilizaciones por parte de los vecinos de A Ponte, Vivenda advertía de que todas las familias seleccionadas se ajustaban a las exigencias de la normativa vigente.