David Torres: ''Yo no quiero lectores que vengan a sufrir a mi novela''

Datos de interés

  • Lunes 13.10.2008

Ganador del XXX Premio Tigre Juan con 'Niños de tiza'

David Torres: ''Yo no quiero lectores que vengan a sufrir a mi novela''


Etiquetas: literatura

Claudia Neira (Santiago).

De David Torres puede decirse que es un escritor prolífico. No sólo porque en los últimos diez años lleve publicados casi una decena de libros, sino porque en el día a día este madrileño sigue pegado a las letras. Colaborador en prensa y guionista del progama de TVE, Al filo de lo imposible, David Torres dice que no se cansa de escribir y que siempre tiene una o dos novelas en la cabeza. Con la última que ha visto la luz, Niños de tiza, consiguió el XXX Tigre Juan de novela, que Ayuntamiento de Oviedo, El Principado de Asturias y Tribuna Ciudadana.

Pregunta: Niños de tiza es una novela negra plagada de recuerdos infantiles, ¿fue la nostalgia la que dio origen a esta historia?

Respuesta: No. La idea original no tenía nada que ver. En principio iba a ser una historia en la que Roberto Esteban, el protagonista, iba a sacar de las calles a un futuro terrorista islámico, un niño educado en el odio, que tenía que ver también con la historias de supervivientes de la guerra de Irán-Irak. Pero después resultó que esa historia se fue quedando aparcada hasta que se convirtió apenas en un ramal de la novela, y en cambio la que empezó a crecer fue esa historia de esas calles de mi infancia, de esas calles donde crecimos los críos en los años 70.

P:
¿No es esta una época sobre la que ya se ha escrito suficiente?

R:
Yo creo que la época de la Transición se ha contado muchas veces pero no desde la perspectiva de los que llevamos pantalones cortos por aquel entonces. Siempre ha sido una historia un poco mítica como el Mayo del 68, en la que todo el mundo corría delante de los grises y todo eso. Pero para nosotros entonces Franco era un señor que se murió en la cama y nos dieron tres días de vacaciones de colegio. Creo que en la novela mucha gente va a reconocer cosas que había olvidado, la gente que guardaba los canarios en jaulas, los vendedores de pollitos de colores, que luego te duraban dos días vivos, la peonza las chapas… toda una arqueología de una forma de vida que ya no existe.

''Yo ya no veo a los niños en la calle''
P:
¿Qué cambios notas en esos barrios y en los niños que retratas en la novela respecto al dia de hoy?

R: Bueno, yo fundamentalmente es que no los veo. En mi época los críos nos pasábamos el día jugando en el descampado. La diferencia fundamental yo creo es esa. Es la idea de que los niños hoy en día están superprotegidos, están jugando a juegos virtuales, con ordenadores. A nosotros nos hubiera encantado jugar con gameboys y con cosas de esas, pero realmente nuestros juegos eran más imaginativos. Un palo hacía las veces de espada y otro cacho de palo era una pistola. Hoy día ya te compras una pistola que sólo le falta que mate. Sobre todo esa idea de protección, de que el niño no salga a la calle, no se haga daño. Pero, hombre, es que la vida también consiste en hacerse daño.

P: ¿En Niños de tiza hay retazos sólo de tu infancia?

R: No. Hay aparte de muchas historias inventadas también hay muchos recuerdos de otras infancias y de otros amigos. Historias que me han contado. Curiosamente las historias más divertidas son las que yo sé que han sucedido, que me las han contado y que además son prácticamente imposibles de inventar. Las mejores historias te las da la vida.

''Hay gente que va a una novela a que le den lecciones''
P: Esos recuerdos se mezclan sin ninguna marca de transición con el tiempo actual en la novela, ¿fue muy difícil ensamblar esas dos partes?

R: No, pero yo creo que la dificultad técnica de una novela la tiene que tener el escritor. El escritor es el que tiene que sufrir, entre comillas, porque yo no sufro, yo cuando escribo realmente me lo paso bien. Pero la idea es que al lector le sea lo más gratificante posible. Yo no quiero lectores que vengan a sufrir a mi novela. En ese sentido mi idea es un poco la que Truffaut tenía sobre Hitchcock, que decía que era el cineasta menos aburrido del mundo. Lo que pasa es que hay gente que le gusta aburrirse, que va al cine a aburrirse o que va a una novela a que le den lecciones, se buscan lectores exigentes.

P: Tus personajes están muy marcados por lo que vivieron en su infancia, ha cambiado su entorno pero ellos no, ¿no es una idea un poco determinista?

R: Yo creo que la infancia es lo que realmente marca a una persona. La infancia es donde se hacen los psicópatas, donde realmente se marca tu relación con el sexo opuesto, con tus padres, con los amigos… Pero no soy determinista en ese aspecto... Un barrio marca mucho, eso sí, pero no marca una dirección completa. El libro habla también precisamente de la capacidad de elegir, y de la necesidad de elegir entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad y como a veces esas decisiones no están nada claras.

Las novelas que rondan la cabeza de David Torres

P: Roberto Esteban, repite como protagonista después de El gran silencio, ¿tienes reservados más papeles para este personaje?

R: Es que la idea de novela negra a mí inmediatamente me remite a la idea de serie. El Philip Marlow de Raymond Chandler, el inspector Wallander de Mankell, Sherlock Holmes... La novela negra te da la idea de un personaje que cruza a través de la biografía de un escritor. Aunque yo no escribo sólo novelas negras. Creo que soy un escritor bastante todoterreno, pero si vuelvo a escribir una novela negra seguramente volverá a salir a la luz este tipo, porque en el fondo le he cogido cariño.

P: Has publicado casi diez libros en diez años, ¿no te cansas de escribir?

R: No, si me cansara lo dejaría. No soy de esos escritores para los que escribir es golpearse con un muro. A mí me ha costado mucho conseguir que la literatura fuera una forma de vida. Me he pasado toda la vida escribiendo aunque no me pagaban. No, la verdad es que no me canso. Otra cosa es que la novela sea un arte realmente difícil, pues de esos diez libros ni siquiera la mitad son novelas. Hay cuentos, hay libros más o menos de ensayo, hay poesía, pero la novela es lo que más me gusta y lo que considero también más gratificante.

Siempre tengo varias novelas en la cabeza. Ahora tengo en la cabeza una novela cómica, con lo mal visto que está en general el humor en España, porque se considera un género menor, y tengo también pensada una novela bastante terrible que tendría que ver con el terrorismo islámico. Pero hasta que algo no hace clic y se produce el ensamble de piezas no empiezo a escribir.

09/05/2008

4'0 (1 votos)

valorar_registrado


Acceder Crear usuario

valorar_propios



valorar_valorado



¿Comentas?

comentarios_interesa guía de comentarios.


Acceder Crear usuario

co_explica





captcha

Cambiar por outro


co_pouco_html
co_etiquetas_html

Opcións

Redes

Fotos

David Torres (Foto: M. Arias)
David Torres (Foto: M. Arias)

Buscar + información sobre



Publi


Galiciae
Rúa Salvadas, 27, Santiago · Tlfno: 981 55 25 30
Grupo El Progreso