El pasado 8 de abril, el Parlamento gallego tomó una decisión histórica para reclamar las competencias en materia de tráfico y seguridad vial para Galicia. Con la unanimidad de todos los grupos consiguió consensuar una proposición de ley a este respecto, que ahora debe superar la tramitación en las Cortes Generales, donde fue admitida veinte días después.
La iniciativa ya fue trasladada al Gobierno central, dentro del trámite ordinario que pasan este tipo de iniciativas, para que fije su criterio al respecto y conteste antes del 10 de junio. Pero si el Ejecutivo no niega expresamente su conformidad en estos treinta días, el texto podrá continuar su trayectoria parlamentaria sin mayor problema.
Así, en esta semana de tantos dimes y diretes con respecto a las transferencias, el proceso para conseguir las de tráfico está encaminado y cuenta con el consenso de todos los partidos gallegos para ir a buen puerto.
Quintana vaticina resistencia
El vicepresidente de la Xunta y líder del BNG, Anxo Quintana, advierte de que "vamos a tener muchas reticencias" en Madrid, pero considera que, en procesos como este, "la unanimidad es la mejor arma".
A la hora de acudir al Congreso para defenderla, asegura que la delegación gallega -en la que participa él mismo y los diputados del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, y del PPdeG, Xesús Palmou- se preparará "a conciencia".
Dos semanas después de contar con la aprobación del Parlamento autonómico, la proposición de Ley Orgánica de transferencias a Galicia en materia de tráfico fue presentada en el Congreso. Era 22 de abril. El martes siguiente fue admitida a trámite.
Por lo tanto, ahora queda pendiente que sea incluída en el orden del día de alguna sesión plenaria, para el debate de toma en consideración.
Tres intervenciones
Aunque todavía no mantuvieron ningún contacto para ultimar los detalles, el PPdeG considera que "lo lógico" es que se divida el tiempo de intervención entre los tres y que el orden sea en función de la representación parlamentaria, dejando el turno de cierre para su grupo.
Según explicó Palmou, hay que tener en cuenta que no va ningún representante de la Xunta, sino que "vamos en representación de cada uno de los partidos". Por lo mismo, cree que lo correcto es que el tiempo se reparta para que cada grupo pueda hacer su defensa de la iniciativa. Esta es también la postura del representante socialista, Xaquín Fernández Leiceaga, quien no tiene duda de que se hará de ese modo.
Palmou espera que no habrá "grandes sorpresas" en esta tramitación y confía en que salga adelante. Coincide con Quintana en que "es un plus muy importante" que vaya al Congreso con el apoyo de los tres grupos gallegos, porque Madrid quedará contra las cuerdas a la hora de apoyarla.
Más tramitación
Una vez superado el debate de toma en consideración, la iniciativa gallega será enviada a la Comisión competente y se abrirá un plazo para la presentación de enmiendas. Después volverá al pleno del Congreso para su aprobación final en esta Cámara, y llegará entonces el turno del Senado, que también tendrá que dar el visto bueno al texto.
Teniendo en cuenta que el período de sesiones termina a finales del mes de junio, la propuesta de Galicia no tiene muchas posibilidades de llegar a la Cámara alta hasta después del verano. Si pasa este filtro del Senado, el trámite habrá finalizado. Por el contrario, si en la Cámara Alta se introducen enmiendas, el texto volvería al Congreso.
El ritmo de tramitación de las Cortes será el que marque, a su vez, el tiempo que las competencias de tráfico tardarán en ser transmitidas a Galicia. Desde la Xunta se muestran confiados, y esperan que el proceso pueda completarse este mismo año.