El Gobierno de Colombia ha roto por sorpresa este martes su acuerdo de 'olvido' con los paramilitares y, según informa El espectador, ha ordenado la extradición de 15 de sus líderes a EEUU, donde estaban acusados de narcotráfico.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe explicó que los jefes paramilitares no habían cumplido con los compromisos del proceso acordado en 2005 con la polémica Ley de Justicia y Paz.
Algunos habían reincidido en actividades criminales, otros no cooperaban de manera debida con la Justicia y todos incumplían con la indemnización a las víctimas, dijo Uribe.
Los 15 jefes paramilitares estaban encerrados en cárceles colombianas hasta que este martes fueron trasladados al aeropuerto militar de Catam, cerca de Bogotá, donde los esperaban agentes de la DEA estadounidense.
Entre los trasladados están los principales líderes de las Autodefensas Unidas de Colombia: Rodrigo Tovar (alias Jorge 40), Salvatore Mancuso, Francisco Javier Zuloaga (alias Gordolindo), Diego Fernando Murillo (alias Don Berna), Ramiro Cuco Vanoy y Hernán Giraldo (alias Pablo Sevillano). Todos ellos negociaron un tratado de paz con el Gobierno de Álvaro Uribe, bajo el compromiso de no delinquir más y desmovilizar a sus tropas.
Seguimiento de los juicios en EEUU
La Corte Suprema de Justicia de Colombia, muy independiente del Gobierno, ya había ordenado la extradición de los paramilitares, pero el Ejecutivo mantenía hasta ahora congelado el proceso.
En su intervención, el presidente colombiano dijo que su gobierno obtuvo de Estados Unidos permiso para que agentes estatales y representantes de la sociedad civil puedan viajar a ese país y seguir los juicios en los que deban comparecer los extraditados.
Uribe aseguró también que Washington aceptó que la riqueza que los ex paramilitares entreguen mediante acuerdos judiciales en ese país "se dedique a reparar a las víctimas colombianas".
El precedente de 'Macaco'
No es la primera vez que se rompe el pacto. El pasado 7 de mayo Colombia le aplicó el mismo trato al ex jefe paramilitar Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, a quien extraditó a EEUU con cargos de narcotráfico y blanqueo de dinero. La excusa en ese momento es que Macaco seguía delinquiendo desde la cárcel.
Uribe puntualizó que esta extradición en grupo no implica una parálisis de los procesos que los paramilitares afrontan en Colombia dentro de la jurisdicción especial de la Ley de Justicia y Paz. Sin embargo, en la práctica todo indica que el Ejecutivo colombiano no tiene intención de seguir cumpliendo con esta norma, que prometía a los paramilitares que entregasen las armas que no serían extraditados y que sólo tendrían condenas moderadas por sus delitos.
Crímenes justificados por la lucha contra las FARC
Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) nacieron en abril de 1997, mediante la unión de varios grupos regionales, teóricamente para contener a la guerrilla de las FARC. No obstante, su líder, Carlos Castaño, tenía vínculos con el Cártel de Medellín y el narcotráfico organizado y las usó para fines bien distintos.
Actuaron con gran impunidad gracias a sus vínculos con la clase política colombiana, pero se les atribuyen delitos de secuestros, narcotráfico, extorsión, torturas y masacres en aldeas campesinas. Se calcula que se apoderaron de 4 millones de hectáreas de tierra pertenecientes a campesinos asesinados o desplazados, y hoy en día sus miembros desmovilizados sólo han devuelto 22.000, según los cálculos de la ACNUR.
Un desarme muy caro
Cuando Álvaro Uribe llegó al poder, se marcó como meta lograr la desmovilización de las AUC, y lo consiguió pero a un precio muy alto. La Ley de Justicia y Paz fue muy criticada dentro y fuera de Colombia, mientras distintos informes iban revelando que una tercera parte de los miembros del Parlamento tenían alguna clase de relación con los paramilitares.
13/05/2008