El escritor y periodista Pascual Serrano, de Rebelion.org, presenta este miércoles su libro Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra. En él demuestra que los medios de comunicación pueden ser los grandes aliados de la guerra y la agresión.
Serrano señaló que los medios "pueden crear las condiciones para que la ciudadanía acepte una invasión militar". El periodista defiende en su libro que "cualquier intervención militar, por mucho que viole la legislación internacional, puede ser viable siempre que se preparen las condiciones necesarias en la opinión pública".
"Los medios de comunicación pueden jugar un papel fundamental en el fomento del odio interétnico e intercultural", indica el autor del libro.
Y pone como ejemplos la responsabilidad de los medios en el conflicto yugoslavo, en el golpe de Estado contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el año 2002, en la justificación de los crímenes a los opositores de la dictadura de Pinochet con campañas de intoxicación informativa.
O la sentencia del Tribunal Internacional de Grandes Lagos por la que se condenó a cadena perpetura a directores de radios y revistas por fomentar el odio entre hutus y tutsis, que llevó al genocidio de 800.000 personas.
'Trivializar la guerra'
El autor acusó a los medios de "trivializar la guerra y la muerte" y de "criminalizar a grupos sociales críticos". Entre los motivos por los que los medios no recogen los antecedentes y datos de contexto necesarios para comprender las guerras, se encuenta la "pasión por el espectáculo y el escándalo".
Se "fomenta la violencia como mecanismo informativo, más que el posicionamiento de los ciudadanos". Así, una manifestación de un millón de personas "no será noticia, pero una bomba sí".
En este sentido, se refirió a la capacidad de los medios para criminalizar grupos sociales reivindicativos, que se llegan a asociar con grupos armados, y a cómo la lucha antiterrorista "sirve para recortar las libertades", hasta el punto de que "en un pueblo pequeño se entienda que exista un cuartel de la guardia civil cuando no hay una consulta de médico".
Criticó que los medios no practiquen un "periodismo preventivo", que le dé un mayor protagonismo a las opciones de paz. "Nunca sabremos la propuesta de paz de los talibanes en Afganistán, o de la guerrilla colombiana de las FARC, o de la resistencia iraquí".
Intereses económicos
En este sentido, cree que los medios "no investigan las opciones de salida", y que "hace tiempo que la información de guerra son partes de guerra". Este defecto lo atribuyó a los "intereses económicos de los medios".
Junto con las críticas, Serrano incluye una propuesta para la regeneración de los medios, como son la creación de observatorios de medios "con carácter más vinculante" o un planteamiento de la propiedad de los medios, apostando por una "mayor presencia estatal", no sólo a través del control ciudadano, sino con el fomento de propuestas autogestionadas y alternativas, "no dominadas por la ley del mercado, más interesada en la publicidad".
Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra nació, según explicó el propio autor, en unas jornadas de Filosofía y Comunicación en Pontevedra. De allí salió el texto con el que obtuvo el Primer Premio Internacional de Ensayo, 'Pensar a contracorriente', en 2007, y que se ampliaría hasta elaborar el volumen.
21/05/2008