Industrias lácteas, organizaciones agrarias y cooperativas han ratificado el principio de acuerdo alcanzado el 6 de mayo sobre el modelo de contrato homologado propuesto por la Consellería de Medio Rural.
Regulará las relaciones profesionales entre empresas y ganaderos, y ha sido aprobado en la reunión de la Mesa de la Leite celebrada este jueves por la tarde en Santiago.
Las partes alcanzaron un acuerdo tras casi tres horas de negociación pese a la incertidumbre que rodeaba un encuentro marcado por la aprobación, el miércoles en Madrid, de un sistema similar que abarca el ámbito estatal.
Voluntario y con vigencia de 6 meses
El contrato homologado suscrito en Galicia tiene un carácter voluntario y deberá ser firmado entre la industria láctea y el ganadero. Su duración abarca seis meses y establece una serie de obligaciones entre las dos partes que suscriben el acuerdo.
Tal y como se reiteró en la reunión del pasado día 6 y en las ruedas de prensa posteriores, el nuevo sistema pactado no fija un precio mínimo de referencia, una cuestión que vulneraría la ley de la competencia.
Esa base dependerá de los costes de producción, del precio de venta de la leche y de la cantidad de producción, y será el que marque el Observatorio do Leite. Cada ganadero deberá negociar de modo individual, en cada contrato, el precio mínimo que cobrará, de igual modo que las modificaciones que se realicen en función de la evolución del mercado de productos lácteos y del de costes de producción.
SLG y las multinacionales se desmarcan
El contrato homologado ha sido suscrito, entre las industrias por Feiraco, Leche Celta, Leite Río y Queixerías Prado.
Mientras tanto, las grandes multinacionales que operan en Galicia, pertenecientes a la Fenil, abandonaron la reunión en mitad de la misma sin suscribir el acuerdo por considerar que el miércoles ha sido aprobado un modelo de contrato similar pero con vigencia estatal.
De los sindicatos, se ha desmarcado el Sindicato Labrego Galego (SLG), por considerar la cuestión del precio de referencia un elemento irrenunciable. Sí lo han sellado Unións Agrarias (UU.AA) y Xóvenes Agricultores (XX.AA), así como la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (Agaca).
Acusaciones a Medio Rural
Los representantes de las industrias lácteas que abandonaron la reunión de la Mesa do Leite sostienen que fue el propio conselleiro de Medio Rural quien los invitó a que se marchasen si ya estaban conformes con la propuesta del Gobierno central.
Así lo aseguró el presidente de la Interprofesional Láctea (Inlac) y, hasta hace unos meses, máximo responsable de la Fenil, Luis Calabozo. “El conselleiro planteó la homologación de otro contrato y nosotros lo consideramos flexible, homogéneo, no intervencionista y adaptable a cualquier realidad regional, es un buen contrato”, señaló.
Calabozo, que recuerda que las firmas que dejaron la sala recogen entre un 60% y un 70% de la leche del Estado, defiende que las industrias lácteas no deben ser “objeto de enfrentamiento político entre unas administraciones y otras”.
Así mismo, demandó más “pragmatismo” e insistió en que el contrato homologado del Ministerio de Medio Rural supone “un hito y no podemos tratar de desvirtuarlo, que se imponga por práctica y uso”.