Un centenar de personas procedentes de 14 organizaciones sociales se concentró este domingo en Compostela para "llamar la atención" sobre las "amenazas" que sufren el litoral y la costa de Galicia en el Día Mundial de los Océanos. Esta concentración coincide con el término de la Semana Galega do Medio Ambiente y la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente el pasado día 5.
Durante el acto, el secretario ejecutivo de la Asociación por la Defensa Ecolóxica de Galicia (Adega), Fins Eirexas, se refirió al Plan Acuícola proyectado por la Consellería de Pesca para exigir su "retirada inmediata"; pero también denunció los vertidos industriales y urbanos y la falta de sistemas de depuración, el urbanismo "agresivo y depredador", y la utilización de prácticas pesqueras como la dinamita "a las que hay que poner coto".
Fins Eirexas lamentó que en Galicia se localicen "las dos centrales térmicas de carbón más contaminantes de España, Meirama y As Pontes" y que la comunidad "está a la cabeza de toda Europa en emisiones de dióxido de carbono por habitante". "Estamos soportando estos impactos sin compensación ni beneficio", apostilló y sentenció que los estados "tienen que obligar a las empresas" a que "poco a poco vayan sustituyendo el carbón por energías alternativas".
Manifiesto de ''alarma y esperanza''
Por su parte, el cantante y escritor Xurxo Souto fue el encargado de leer un manifiesto en el que defendió que "la dignidad del ser humano comienza con la de la naturaleza".
El manifiesto lanzó un "mensaje de alarma y esperanza". Alarma por la "irresponsabilidad" de los que "ven en los mares" una "fuente ilimitada de recursos para explotar" y un lugar en el que verter "todo tipo de residuos". Y esperanza por su "capacidad de regeneración" y de las personas de actuar "con responsabilidad" para "garantizar un aprovechamiento sostenible de sus recursos".
El texto leído por Souto reclamó a la Administración la creación de una red gallega de áreas marinas protegidas para "garantizar una actividad extractiva sostenible", así como los derechos de las comunidades pesqueras artesanales. Pidió también un plan estratégico contra la contaminación marina que fije una "responsabilidad ilimitada" para las actividades industriales que causen daños al medio marino.
Además, demandó la protección "efectiva" de los ecosistemas costeros frente al urbanismo "especulativo y depredador" y la retirada del Plan Acuícola por ser "la principal y más inminente amenaza" para la costa gallega.
''Granjas de muerte''
La lectura del documento concluyó entre cánticos de "Pesca de baixura e non de acuicultura" entonados por los distintos colectivos, entre los que se cuentan Amigos da Terra, Adega y varias asociaciones locales integradas en la plataforma 'Galiza non se vende', como Merexo, Camelle, A Xandriña y Quilmas.
El secretario ejecutivo de Adega consideró que "no se puede pensar que la pesca en tierra es la solución para tener un sector pesquero vital". "Es un error, nos negamos a asumir eso porque nuestras rías pueden producir más si las limpiamos y evitamos los impactos", explicó.
De este modo, concluyó que la solución es "mirar más por nuestra ría y menos por los peces de cemento que programa la Xunta", al tiempo que interpretó que "por 1.800 puestos de trabajo" no se pueden "contaminar y ocupar tres millones de metros cuadrados de costa virgen"; puesto que "sólo" de la acuicultura a flote viven 16.000 personas.
"Está claro por lo que hay que apostar, pero si la Xunta quiere apostar por otra cosa nos va a encontrar enfrente de cada localización de cada gigantesca granja de muerte, que es lo que son las piscifactorías", advirtió Eirexas.
08/06/2008