Casi tres semanas después de que los pescadores europeos iniciaran paros y movilizaciones pidiendo ayudas por el alza del combustible, la Comisión Europea anuncia su paquete de "medidas de emergencia" para paliar la crisis del sector, entre las que destaca el incremento de las ayudas 'de mínimis' hasta los 100.000 euros por empresa, y la mayor flexibilidad en la concesión de fondo europeos.
Las actuaciones acordadas por el Ejecutivo comunitario deberán ser discutidas por el Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea el proximo día 24 de junio en Luxemburgo, aunque la CE no presentará hasta julio su propuesta legislativa.
Bruselas propone modificar el régimen de las ayudas que los Gobiernos pueden otorgar a las empresas sin justificarlas a la UE, de modo que el límite de 30.000 euros por tres años pueda ser aplicado por embarcación en lugar de por empresa, hasta un máximo de 100.000 euros.
En su paquete de medidas, la Comisión distingue por un lado entre apoyos a largo plazo, para abordar la reestructuración del sector, y las ayudas durante "un plazo transitorio" encaminadas a aliviar la situación actual de la pesca debido al elevado precio del combustible.
En esta línea, el comisario de Pesca y Asuntos Marinos, Joe Borg, aseguró que la flota europea formó durante años un "círculo vicioso de sobrecapacidad, sobrepesca y disminución de la rentabilidad", que la convirtió en un sector "más vulnerable que otros" al fuerte incremento de los costes.
Insiste en la reducción de la flota
La solución para Borg pasa por afrontar el problema del exceso de embarcaciones pesqueras que "está minando todos nuestros intentos por recuperar la industria con un equilibrio entre sostenibilidad y beneficios".
Fijar "excepciones" a las reglas del Fondo Europeo de la Pesca (FEP) para eliminar los límites a las ayudas para el desgüace de buques o posibilitar subsidios por el cese temporal de actividad de los barcos -en 2008 y durante un máximo de tres meses- con la condición de que acogerse a un plan de reestructuración son algunas de las propuestas de Bruselas para reducir el volumen de la flota.
También se concederán ayudas parciales para la sustitución de grandes barcos antiguos por otros menores y de mayor eficiencia energética, y se estudia incluir reglas que permitan reducciones temporales en las contribuciones de los trabajadores para el pago de su Seguridad Social.
Además, los apoyos por jubilación anticipada, que actualmente se conceden exclusivamente a los pescadores, podrían extenderse a otros trabajadores relacionados con el mar, como el personal de puertos y los empleados de las lonjas.
Satisfechos con la 'implicación' de la UE
El Gobierno español celebró que la CE asuma el alza del combustible como un problema europeo, pero indica que, a priori, su propuesta no recoge todas las medidas acordadas en Venecia por España, Francia, Portugal, Italia, Grecia, Eslovenia y Malta.
El texto firmado por los ministros de Pesca de los siete estados incide especialmente en la necesidad de revisar el Fondo Europeo de la Pesca para incrementar de manera "significativa" el porcentaje destinado a los ceses temporales de actividad, ya que consideran que el 6% en vigor es insuficiente para afrontar las compensaciones a la tripulación y los armadores.
Por lo que respecta a la reestructuración de la flota comunitaria, los ministros exigen que se favorezca especialmene la reducción del consumo energético frente al desgüace de buques, y consideran necesario permitir que cada estado adopte medidas con el fin de estabilizar el precio del combustible empleado por los pescadores.
La propuesta de Bruselas sí incluye el aumento de las ayudas de 'mínimis' en la línea de lo acordado por los ministros en Venecia.
Desde los sectores convocantes del amarre en España, el secretario general de Cepesca, Javier Garat, también valoró positivamente el paquete de medidas anunciado por la CE, porque algunas van "por el bueno camino" y por fin se confirma su diagnóstico sobre la situación de crisis que atraviesan los pescadores.