Ganó el Premio Ala Delta de literatura infantil y juvenil con O carteiro de Bagdad. A este público va dirigido también Rinocerontes e quimeras, así como Sari, soñador de mares. Ahora, Marcos S. Calveiro acaba de publicar su primera novela para adultos, aunque, como reconoce el propio autor, las fronteras que separan los lectores de diferentes edades son difusas. "Por la extensión y la complejidad, requiere un público más adulto, pero podría leerlo un adolescente sin problema", aclara.
Tal como la describe el propio escritor, Festina lente se adscribe al género histórico: "Narra la vida de un encuadernador en la Compostela a caballo entre los siglos XVI y XVII".
A través del protagonista, Ambrosio Cabaleiro, el lector podrá conocer la vida de un aprendiz de encuadernador en Santiago hasta el final de sus días. "Es un gran fresco histórico sobre el mundo del libro, de los tipógrafos y de las imprentas en Santiago en aquella época", explica Calveiro, que mantiene en la red el blog Alfaias.
En ese contexto, no son secundarias las historias de la Inquisición, de los libros prohibidos y expurgados. "Mi idea inicial era un pequeño libro en primera persona, un diario íntimo de un encuadernador, con pocas referencias históricas". Pero después de documentarse sobre la época, el escritor sintió la necesidad de narrar algunas de las historias reales que se dieron en aquel momento en la capital gallega.
La 'autocensura' editorial
Marcos S. Calveiro destaca que en la obra se hable de los libros como fuente "de conocimiento y liberación", especialmente "en los tiempos de intolerancia que vivimos, no sólo en el mundo islámico, sino también en el occidental".
"Ya no tenemos una Inquisición, pero tenemos la corrección política que casi es como el Santo Oficio", añade. "Hay tal autocensura por parte de los escritores, el mundo editorial, los lectores y los medios, que por correción política, libros que fueron publicados hace siglos, hoy no se publicarían", concluye.
El valor sagrado de la palabra escrita
Cuando se le pregunta cuál fue el descubrimiento más sorprendente que se encontró entre los documentos del siglo XVII, Calveiro no lo duda: "el fundamental es el valor sagrado que tenía la palabra escrita". "Se documentaba prácticamente todo, aunque la población no sabía leer y escribir, o precisamente por eso", añade el autor de Festina lente, quien encontró "normas sobre el precio al que tenían que vender los zapateros, hasta los materiales que podían emplear", dice sin dejar de lado su faceta como jurista.
Todas estas historias, como la existencia de los fuegos del Apóstol o la celebración de las corridas de toros en la plaza del Obradoiro, están presentes de alguna manera en la novela.
Calveiro presentó su nuevo libro en la librería Couceiro, al lado del taller de encuadernación del último piso. Bajando las escaleras, el propietario de la librería, Xesús Couceiro, otro amante de los libros, muestra un ejemplar de las Actas del Reino de Galicia de 1679.
20/06/2008