Óscar Rodríguez, la forja para una nueva tradición joyera


Etiquetas: joyería, arte, artesanía

03/07/2008 - C. N

La tradición de joyería en Galicia está ligada a los plateros, al azabache, a los orfebres, a zonas como Santiago de Compostela o Bergondo, donde el oficio llegó a tomar el nombre de calles y plazas. Pero en la Mariña Luguesa, y más concretamente en Viveiro, la tradición y los artesanos joyeros brillaban por su ausencia, hasta que Óscar Rodríguez decidió –allá por el año 1986- montar su taller.

Fue una elección “sentimental”, explica el artesano, que quizás lo llevó a prescindir de la proyección que le facilitaría un lugar más grande para tener “tiempo para mi familia, para esas pequeñas cosas que muchas veces estar inmerso en una ciudad te llevaría a dejar un poco de lado”. Como contrapartida, la villa y su entorno natural le ofrecieron la inspiración para muchas de sus piezas.

Materias nobles y naturaleza
La naturaleza no se traslada a las joyas de Óscar Rodríguez simplemente en la forma (flores, peces, hojas de árboles...) sino también como materia prima junto con el oro o las piedras preciosas. La última de sus colecciones la forman alrededor de 80 piezas elaboradas a partir de conchas marinas.

“Todo lo que es belleza nunca puede estar reñido con la joyería”, asegura. A la hora de diseñar una joya Óscar Rodríguez cree que cualquier cosa pode acercar el “punto de belleza” que busca, y en la naturaleza hay elementos que “estéticamente dan mucho juego aunque de por sí no adquieran la categoría de un metal noble o las piedras preciosas”.

Esa búsqueda de la belleza también es irrepetible, pues el 80% de las joyas que realiza la firma son piezas únicas, elaboradas en conjunto con el equipo de ocho artesanos que forman el taller. Él se ocupa completamente de la parte del diseño, pero también supervisa el proceso de fabricación de cada joya, que supone de promedio cinco días de trabajo, aunque hay algunas que pueden llegar a llevar hasta 88 días para estar terminadas.

Joyero de vocación tardía
El interés de Óscar Rodríguez por la artesanía joyera fue “tardío” y apunta que quizás un poco “forzado” por las circunstancias. Su afición por el dibujo lo llevó a estudiar arquitectura técnica, pero cuando terminó su formación en los años 80 “la crisis de la construcción era tremenda y no tenía una salida fácil”, explica.

La obligada vuelta a Viveiro lo puso en contacto con el negocio familiar, la joyería de su padre, y decidió aprovechar la tienda -dedicada exclusivamente a la venta de joyas- dándole el añadido del oficio de artesano. Se formó en un taller de A Coruña, y con 27 años empezó la fabricación a pequeña escala, haciendo todo el trabajo él sólo.

Los pilares de una tradición
Del trabajo en solitario optó por dar el salto al taller, formando él mismo a los artesanos con los que trabaja en la actualidad. Fue la tarea “más difícil”, no sólo porque en Viveiro no había tradición joyera, sino porque el objetivo era conseguir un equipo que trabajara en conjunto, aunque cada uno especializado en una tarea concreta. “Una cosa es hacerlo en algo mecánico y otra hacer algo artesanal, con una dosis muy importante artística”, argumenta.

La labor “de casi veintipico años” para formar su equipo le permite, por el contrario, trabajar sin tener que dar muchas directrices. Cuando un diseño llega al taller “ellos ya saben perfectamente como respiro, como quiero los movimientos, los volúmenes, y tengo que dar muy pocas explicaciones”.

Los que más dominan el oficio, los que en terminología profesional se conocen como "sacadores de fuego" se encargan de intrepretar sus diseños y elaborar la estructura de cada joya. Después, los "engastadores" incrustan las piedras preciosas y la pieza termina de formarse en manos de los artesanos encargados de pulirla y darle el acabado final.

Además, el tiempo formando artesanos joyeros ha contribuido también a dar continuidad a un oficio sin tradición histórica en A Mariña. Óscar Rodríguez parece tener el relevo asegurado en su hija Cristina, pero también alguno de los artesanos formados en su taller decidió dar el salto en solitario para diseñar sus propias joyas. Este es el caso de Hilario Ruibal, que hace siete años decidió montar su propio taller, Crisol, también en Viveiro.

Acercarse al público
La alta joyería es, por definición, un lujo que parece destinado a una minoría. Las piezas no se pueden encontrar en todas las tiendas, dada su limitada producción, y la distribución se realiza principalmente a través de ferias y exposiciones profesionales.

Lo más complicado, una vez creado el equipo de artesanos, es dar el salto al público. "Ahora quien más nos conoce y a quien más satisfacemos es fundamentalmente al profesional", explica Óscar. En los próximos años espera, sin embargo, que la firma alcance una buena posición en el mercado, con paciencia, eso sí, porque "en este campo todo es muy lento".

Sus joyas se pueden encontrar en varias localidades gallegas, también en el resto de España e incluso en el extranjero, aunque por las características de su producción, su implantación es limitada. De hecho, Óscar Rodríguez afirma que, en opinión de los críticos, muchas de sus piezas acabarán, con el paso del tiempo, siendo piezas de museo.

4'0 (12 votos)

valorar_registrado


Acceder Crear usuario

valorar_propios



valorar_valorado



1 comentario

comentarios_interesa guía de comentarios.


#1 Por SandraOrejuela 04-07-2008 06:28

Normal

De verdad los felicito por esta idea tan excelente! y además por el negocio tan lindo en el que se mueven y que no es nada fácil. Un abrazo desde mi hermosa Colombia!


Acceder Crear usuario

co_explica





captcha

Cambiar por outro


co_pouco_html
co_etiquetas_html


Fotos

En el taller e Óscar Rodríguez trabaja un equipo de ocho artesanos (Foto: EPL)
En el taller e Óscar Rodríguez trabaja un equipo de ocho artesanos (Foto: EPL)
Joyas diseñadas con conchas marinas como base (Foto: artesaniadegalicia.org)
Joyas diseñadas con conchas marinas como base (Foto: artesaniadegalicia.org)
Óscar Rodríguez, deseñador de joyas y artesano (Foto: artesaniadegalicia.org)
Óscar Rodríguez, deseñador de joyas y artesano (Foto: artesaniadegalicia.org)