La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, ha sido liberada tras seis años y medio secuestrada por la guerrilla. Durante este tiempo, se convirtió en el símbolo viviente del conflicto colombiano.
Betancourt fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 en plena campaña electoral junto a la candidata a vicepresidenta Clara Rojas, compañera suya en el partido Oxígeno Verde. Rojas fue liberada por las FARC el pasado enero tras la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Desde su cautiverio, Betancourt se convirtió en la "joya de la corona" para las FARC, debido a la trascendencia internacional que tuvo su secuestro y a la intensa e insistente campaña para su liberación realizada por todo el mundo.
Regreso a Colombia desde una vida cómoda
Ingrid Betancourt nació en Bogotá en 1961. Es hija de Gabriel Betancourt, ex Ministro de Educación y ya fallecido, y de Yolanda Pulecio, que fue Representante a la Cámara por Bogotá. Vivió varios años en París donde su padre ocupaba el cargo de embajador ante la Unesco. Allí conoció a su primer marido, el diplomático francés Fabrice Delloye, padre de sus dos hijos, Melanie y Lorenzo, del que se divorció años después.
En Francia mantenía una vida acomodada, pero una serie de acontecimientos en Colombia -el asesinato de varios candidatos presidenciales, un frustrado proceso de paz con las FARC, la ocupación rebelde del Palacio de Justicia que concluyó con la muerte de más de un centenar de personas y el surgimiento del "narcoterrorismo"- la hicieron reflexionar.
Su padre le inculcó un fuerte sentimiento de patriotismo, que le llevó a sentir "tenía una deuda" con Colombia. "El país llamaba", señaló en alguna ocasión. Regresó entonces, después de más de diez años de permanencia en Europa, durante los cuales se graduó en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.
Política combativa
En su etapa política, Betancourt -que hoy tiene 46 años- se caracterizó por la dureza de sus declaraciones y de sus actos, sobre todo en su época de parlamentaria. Durante la presidencia de Ernesto Samper (1994-1998), dijo a toda voz en el Congreso colombiano que el país era gobernado "por un delincuente".
Inncluso llegó a hacer una huelga de hambre cuando el mandatario fue absuelto de las acusaciones de haber contado con financiación del narcotráfico. En el mismo escenario declaró que el partido en el que se inició en política, el Liberal, era una "cueva de ladrones y corruptos", y el Poder Legislativo, "un nido de ratas".
En 1998, Betancourt fundó su propio partido, Oxígeno Verde, de corte ecológico, con el que logró su escaño parlamentario y se inscribió como candidata presidencial.
Durante la campaña electoral, Ingrid Betancourt decidió viajar al selvático y sureño departamento del Caquetá, pese a las advertencias del peligro que corría. Lo hizo tres días después de que el entonces presidente Andrés Pastrana declarase rotas las negociaciones con las FARC -iniciadas en 1998-. Durante su viaje, ella y Clara Rojas fueron capturadas por la guerrilla.
Seis años de cautiverio
Unos meses después de su secuestro, su familia recibió la primera prueba de que estaba viva: un vídeo en el que la política conservaba sus bríos rebeldes, rechazaba el canje propuesto por las FARC y saludaba a su segundo esposo, el publicista colombiano Juan Carlos Lecompte.
Seis años después mostraba una imagen completamente distinta en un vídeo y una carta divulgadas en 2007 que dieron la vuelta al mundo. Las imágenes mostraban a una mujer demacrada, con la mirada perdida y encadenada en algún lugar de la selva colombiana.
En la carta, remitida a su madre un mes antes de conocerse el vídeo, Betancourt señalaba que "este es un momento muy duro para mí (...) piden pruebas de supervivencia a quemarropa y aquí estoy escribiéndote mi alma tendida sobre este papel (...) estoy mal físicamente (...) no he vuelto a comer, el apetito se me bloqueó, el pelo se me cae en grandes cantidades", relató en una carta que llegó a sus familiares a fines del 2007.
Su único contacto con el exterior era una radio desvencijada, e intentó escapar varias veces de sus captores, según han contado algunos de los pocos que lo han conseguido, como el policía John Frank Pinchao o el ex congresista Luis Eladio Pérez.
Sin embargo, su liberación no llegó hasta este 2 de julio de 2008, tras la intervención del Ejército colombiano.
02/07/2008