El Sindicato Labrego Galego (SLG) inicia una campaña para instar a los ganaderos a no firmar contratos homologados con las industrias lácteas que fijen un precio por litro de leche inferior a los 0,42 euros.
La secretaria xeral de la organización, Carmen Freire, y la responsable del sector lácteo, Lupe Prado, presentaron esta iniciativa, que prevé trasladar esta idea a los productores mediante asambleas en toda Galicia y la distribución de carteles informativos.
“El objetivo es lograr un contrato homologado con un precio base mínimo para la leche”, expuso Freire. Asegura que, de lo contrario, se consolidará una situación “gravísima” derivada del incremento de los costes de producción y la caída “abrumadora” en la cotización de la materia prima.
Desde el SLG recuerdan que el precio del litro de leche bajó unos 18 céntimos de enero a mayo y otros tres céntimos más desde entonces hasta la actualidad.
Defienden la legalidad del precio mínimo
Freire defiende que no es ilegal establecer un precio mínimo de base en la negociación entre productores e industrias, lo que impediría a las lácteas pagar menos de una cantidad al ganadero. “Lo que no es legal es hacer dumping”, aseguró en relación a las bajadas de precio que aplicaron las empresas lecheras a raíz de la entrada de materia prima –excedentes— de Francia más barata.
La secretaria xeral del SLG sostiene que existen directivas europeas que prohíben este tipo de prácticas y asegura que lo ilegal sería que la Administración fijase un precio mínimo para el producto final.
También condena que el Gobierno gallego haya aceptado una negociación individual en lugar de la negociación colectiva de ese importe mínimo base -que el SLG pretendía incorporar en el contrato homologado-. Esto significa, según Freire “garantizar uha capacidad de presión nula”, por lo que reclama de la administración que "retome" la negociación colectiva.