La mesa negociadora del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 234 trabajadores de Martinsa-Fadesa se reunió este lunes sin llegar a un acuerdo, después de que los sindicatos rechazasen la nueva oferta de la empresa, que mejoraba la indemnización a los trabajadores de los 25 a los 28 días por ano trabajado.
Desde los sindicatos explicaron que la dirección de la empresa tampoco ha estado de acuerdo con su petición para que el recorte de la plantilla se haga de la forma menos traumática posible, recurriendo a jubilaciones anticipadas y bajas incentivadas en lugar de al despido.
Asimismo, desde la parte social se ha exigido a la empresa un proyecto de viabilidad que garantice el futuro de la compañía, así como un plan de formación y recolocación de los trabajadores afectados por el ERE, propuestas que no han sido atendidas por la parte empresarial. Por ahora, Martinsa sólo garantiza a sus 825 empleados el pago de los salario correspondiente al mes de julio.
Los representantes de la empresa y de los trabajadores se verán el martes para redactar el acta que refleje el contenido de la reunión y se encontrarán de nuevo el miércoles para continuar con la negociación.
La decisión de llevar a cabo un ERE -que afecta a cerca del 30% de la plantilla- fue tomada antes de que la compañía se viera abocada a pedir a la justicia la suspensión de sus pagos, por lo que la coincidencia de ambos procesos daría lugar a un escenario diferente en el que un mayor número de puestos de trabajo podría peligrar.
'Daños colaterales'
Además de los 234 despidos directos contemplados en el ERE, los sindicatos calculan que la pérdida de empleo indirecto derivada de la falta de actividad de la compañía podría llegar a afectar a entre 2.000 y 4.000 trabajadores pertenecientes a empresas subcontratadas por la inmobiliaria.
A pesar de la situación, la inmobiliaria presidida por Fernando Martín asegura que buscará, bajo la supervisión de la administración concursal, las fórmulas más adecuadas para acabar las promociones y obras en curso y entregar todas viviendas comprometidas (12.578 inmuebles a 31 de marzo).
Junto con la sociedad matriz, otras seis filiales de Martinsa-Fadesa -que actuaban como garantía del préstamo de 4.000 millones de euros que sirvió para pagar la compra de Fadesa- y tres sociedades patrimoniales de Fernando Martín han pedido el concurso voluntario para evitar el embargo por parte de los bancos acreedores.
21/07/2008