Proyecciones de láser y una fuente cibernética serán las grandes novedades del espectáculo de la quema de la fachada de la catedral de Santiago que se celebra cada año en la noche del 24 de julio, para dar paso a la celebración del Día del Apóstol, también Día de Galicia. Este año, el tema será el desarrollo sostenible, la biodiversidad y el agua como forma de diversión.
Más control y tecnología
Por su parte, el alcalde destacó el "mayor esfuerzo" invertido en aplicar las nuevas tecnologías y en evitar daños a la catedral, y para que las 20.000 personas que seguirán los fuegos desde la plaza del Obradoiro y las "más de 150.000 personas" que ven el espectáculo desde distintas localizaciones de la ciudad puedan hacerlo con calidad.
Para eso, diez personas trabajaron en la concepción del espectáculo y doce personas llevan dos semanas trabajando en la fábrica preparando el material piroténico. Además, 15 técnicos están colocando una estructura en la parte baja de la fachada, en la que se instalará la fuente.
Un total de 12 ordenadores controlarán el espectáculo que se proyecte en una superficie de 2.500 metros cuadrados de la catedral, y que precisará de 40.000 vatios de sonido y 16 cambios de color, 3 kilómetros de cable, dos equipos de láser multicolor. En total, "se quemará" una partida de 245.000 euros entre los fuegos del día 24 y los del día 31, que marcan el fin de las grandes fiestas de la capital gallega.
El espectáculo cumple los requisitos establecidos por la Dirección Xeral de Patrimonio para minimizar los efectos del espectáculo sobre la catedral. El responsable del espectáculo, Ricardo Caballer, aseguró que no "fue complicado" ajustarse a las restricciones de Patrimonio, ya que pudo llevar a cabo a idea que tenía en mente desde un principio. Desde el Consorcio, señalan que se realizará una medición rigurosa del riesgo de deterioro químico de la piedra por residuos pirotécnicos, que consideran a priori "marginales o nulos".
Por otra parte, el alcalde de Santiago descartó la posibilidad de celebrar este espectáculo fuera de la catedral, "mientras podamos hacerlo", ya que "hay pocos espectáculos pirotécnicos que lleven más de 400 años en pie", recordó. Asimismo, la organización hizo hincapié en las extremadas medidas de seguridad que envuelven el festejo.
Música
Una vez terminados los fuegos, la plaza de la Quintana recibirá a la reina del hip hop español, La Mala Rodríguez, con entrada libre. Para el martes, está prevista la actuación de Bassekou Kouyate & Ngoni Ba, que traerán a Santiago las músicas que animaban los grandes acontecimientos de Mali con el ngoni, un instrumento de cuerda fabricado con piel de vaca, calabaza, madera e hilo de pescar, que tiene su origen en el siglo VIII y que llegó a sonar para los monarcas de este país africano.
Los que se acerquen mañana hasta la plaza de la Quintana a partir de las 23 horas podrán disfrutar gratis de las músicas tradicionales de la región maliense de Segú, una zona con una gran "riqueza musical aun no explotada".
"Hay quien dice que lo que hacemos es blues, otros dicen que es jazz, otro afro-blues... pero la palabra blues no existe en nuestro país, aunque el ritmo sí procede de los esclavos africanos que llegaron a Estados Unidos", recuerda Bassekou Kouyate, quien ya tocó con Ketama, Ali Farka Touré, Youssou N'Dour, Taj Mahal y Dee Dee Bridgewater, entre otros.
El músico avanzó en rueda de prensa que el espectáculo será "muy festivo". Lo acompañarán su mujer como vocalista y otros tres ngonis, un que hará de bajo, otro de guitarra y otro de guitarra clásica, a modo de orquesta. Mientras que el disco, Segu blue, está indicado para escuchar en la tranquilidad, Kouyate advirtió de que al concierto habrá que ir dispuesto a bailar.
21/07/2008