Un joven arousano se ha echado la casa a cuestas con el objetivo de recuperar las viejas tradiciones trovadorescas, llevando la poesía a las calles y plazas de Galicia.
Juan Carballo es un trovador moderno. A sus 26 años, este joven asentado en Vilagarcía ha apostado por sacar la poesía de librerías y bibliotecas y hacer kilómetros para acercarla a la gente de a pie. Para ello, ha rescatado del desguace una vieja Wolksvagen del 81 que, gracias a unos cuantos muebles bajados de su piso y varios libros, ha convertido en 'A Casa do Poeta'.
Así se titula el libro de poemas que está escribiendo este polifacético artista, quien un día sintió la necesidad de recitar sus versos "recuperando la esencia del trovador". Fue así como surgió tan original idea de organizar una gira que, bajo el mismo nombre, busca acercar este género "incluso a la gente que nunca se ha interesado por él".
Sacar la poesía a la calle
"La poesía ha perdido su transmisión oral y ha quedado reducida a círculos minoritarios, por lo que es hora de llevarla a sitios comunes para todo el mundo, sacarla de las librerías y llevarla a la calle", sostiene el joven, que antes de salir a la calle ya había sorprendido al público recitando en bares.
El espectáculo en movimiento, concebido sobre todo para pueblos pequeños, se estrenó recientemente en Caldas de Reis y próximamente llegará a localidades como Vilagarcía, Sada o Verín. La representación, que suele durar poco más de una hora, cuenta con la actuación de un cantautor, Moncho Núñez, que acompaña a Juan Carballo en su odisea sobre ruedas.
Una aventura que conlleva unos riesgos que no sufre el artista al uso, como demuestra la salida de vía que sufrió Juan de camino a su primera actuación en Caldas y que le supuso un pequeño susto antes de la actuación. "¡Es lo que tiene ser poeta de carretera!", exclama divertido.
Un camiño de anécdotas
Pero tan curiosa gira también deja por el camino simpáticas anécdotas, como aquella ocasión en la que se trasladó al concello de Rianxo a presentar su trabajo. "Aparqué mi furgoneta delante de la Casa de Cultura y pregunté a un taxista si podía dejarla allí cinco minutos.
Me dijo: 'hombre claro, pues no vas a cargar con los libros" recuerda Juan entre risas, tras lo que subraya que su propuesta "no es una locura de un día, sino el resultado de mucho esfuerzo y meses de trabajo".
Empleado en un centro de discapacidad, el joven, con el que se puede contactar en juanracarballo@gmail.com, confirma que de la poesía no se vive "ni haciendo kilómetros con ella", si bien su pasión por la literatura es el motor "de una propuesta romántica con una función social" que dará mucho que hablar.
22/07/2008