Los productores de mejillón de toda Galicia se han sumado este martes a un paro en las ventas, para protestar por el descenso de los precios del producto, del que culpan a la competencia desleal de las importaciones (sobre todo de Chile y de China) y a los intereses de la industria. Tras la huelga, se trabaja además para crear una 'central de ventas' que racionalice el comercio de mejillón gallego.
Algunas de las mayores asociaciones de bateeiros, como Socomgal, Cabo da Cruz, Illa, Amegrove y Opmega (que suman unas 2.200 bateas, el 60% del sector), inciaron ya el lunes este paro, destinado a desabastecer a las conserveras, y organizaron piquetes informativos en los principales puertos de la comunidad. Dicen que no volverán a vender hasta que se garantice un precio único para todos los productores.
Tras varias reuniones y conversaciones, los colectivos de menor tamaño, como Arousa Norte y Virxe do Rosario, han dedicido sumarse este martes al paro, trayendo con ellas a otras 1.300 bateas. Aunque la intención de este segundo grupo es que la iniciativa dure el menor tiempo posible.
Central de ventas
En un sector muy atomizado como es el del mejillón, parte de los problemas nacen de la competencia entre los propios bateeiros, que para pasar por encima de los competidores, ofrecen descuentos y precios reducidos a las conserveras y cocederos sin que estos tengan que esforzarse en negociar.
Pero según denuncia el Consello Regulador do Mexillón de Galicia, la industria ha sabido aprovechar la desunión para bajar los precios lo máximo posible. Si una 'barcada' de mejillón (unas quince toneladas) se pagaba a 0,40 euros el kilo en otoño de 2007, hoy vale unos 0,28 euros.
Por eso, la creación de una 'central de ventas' o 'central de distribución', que fije los criterios y el valor de las ventas, es una vieja demanda del sector, casi tan vieja como la del grupo lácteo gallego. Este mismo martes, las asociaciones del sector intentarán llegar a un acuerdo sobre el futuro organismo.
05/08/2008
Os mexilloeiros están pasando unha mala racha. Ademáis dos precios baixos que ofrecen algunhas asociacións que só lles importa vender, está o problema do mexillón que ben de Chile e que se vende como se fora mexillón galego por parte das conserveiras.
Non entendo como non se fai unha norma por parte das autoriades para solventar os problemas que están a vivir neste sector e que afecta directamente miles de persoas e indirectamente a moitos mais.
De que vale que o fagan Denominación de orixe Mexillón de Galicia se logo nadie mira por que os productores traballen ben e con calidade.