No a menos de 42 céntimos. Es la barrera que los ganaderos de Lugo han puesto para el precio del litro de leche en origen, la única cantidad que les garantiza la viabilidad y la continuación de la producción de sus explotaciones. Por ello, piden que los ganaderos nunca firmen contratos homologados con las industrias lácteas en los que la tarifa por litro baje de esta cifra, que consideran como "precio justo".
Convocados por el Sindicato Labrego Galego (SLG), los productores se concentrarán el 7 de agosto ante la planta de envasado del grupo Pascual (Outeiro de Rei) para desplazarse, posteriormente, hasta la capital lucense, donde harán lo propio ante el Multiusos de la Xunta de Galicia y la Subdelegación del Gobierno.
El coordinador de Sectores Gandeiros del SLG, Xabier Gómez Santiso, explicó en rueda de prensa que los ganaderos entregarán en la planta de Pascual un documento con sus principales demandas, para que esta empresa lo remita a la dirección de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL). Asimismo, dejarán un escrito en el Multiusos de la Xunta, para que llegue al Gobierno gallego, y otro en la Subdelegación del Gobierno, dirigido al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
Insostenible
Gómez Santiso afirmó que la espectacular subida de los costes de producción pone al sector en una situación insostenible, ya que son muchas las granjas que están entregando la materia prima por poco más de “0,20 euros por litro”, mientras que la media de los pagos en Galicia apenas alcanza los “0,34 euros”, aseguró. De continuar así, muchas explotaciones ganaderas en Galicia tendrían que echar el cierre.
El coordinador de SLG, resaltó el balance negativo de este año, al recordar que en esta época del año el precio de la leche “siempre subía”, pero en esta campaña “no dejó de bajar desde que se firmó el famoso contrato homologado, en el mes de mayo”.
Además, cuestionan que mientras los productores no tienen ninguna garantía de salario mínimo, los trabajadores de la industria láctea han conseguido un sueldo base de 1.000 euros en el preacuerdo firmado con los sindicatos.
Aunque este convenio "entra dentro de lo razonable", porque "la gente tiene todo el derecho a tener un salario decente", Gómez Santiso aseguró que los productores lácteos no tendrán garantías de un salario "hasta que fijemos un precio mínimo".
Por ello, reclama que “vuelva a empezar todo de nuevo”, con una negociación seria y rigurosa, capaz de “satisfacer a las industrias y a los ganaderos”.
Consellos reguladores
Por otra parte, el SLG también ha advertido de que la línea de ayudas habilitada por la Consellería de Medio Rural para beneficiar a los productores integrados en las denominaciones de origen podría estar "encubriendo" la futura eliminación de la financiación pública de los Consello Reguladores.
Como estas ayudas cubren hasta el 100% de las tasas que los productores pagan a su respectivo Consello, desde el SLG temen que estas entidades opten por aplicar una subida a los ganaderos, que según el sindicato sería inasumible para las pequeñas explotaciones una vez desaparezcan las subvenciones, dentro de cinco años.
Ante este panorama, el sindicato reclama que se mantenga la financiación pública y directa de los consellos reguladores, así como fijar una cláusula en los reglamentos de estos organismos que garantice que no se subirán las tasas en base a las ayudas de la Administración.
Desde Medio Rural aseguraron al sindicato que la financiación directa a los consellos se mantendrá al menos durante el presente ejercicio.
Criterios para fijar las tasas
Sobre la subida de tasas, apuntan que la habilitación de ayudas no tendría por qué implicar un incremento obligatoriamente, aunque recordaron que los nuevos reglamentos de estos organismos -derivados de la Lei de Calidade Alimentaria aprobada por el anterior Gobierno autonómico- están orientados a transformarlos en entidades con derecho jurídico propio, sin interferencias de la Administración en sus decisiones organizativas.
Algunos consellos, como el de Agricultura Ecolóxica -CRAEGA-, han aprobado una declaración de rechazo unánime a la subida de tasas vinculada a las ayudas, aunque esto no ha evitado que el nuevo reglamento en elaboración pretenda recoger un incremento del 30% para sus miembros.
Cada consello regulador establece sus tasas en función de criterios como el número de hectáreas, las ventas o la producción, pero el coste siempre supera el 1% de la capacidad productiva de cada explotación.
05/08/2008