Mientras los rumores sobre el adelanto de las elecciones al Parlamento de Galicia, el PSdeG reveló este jueves indirectamente que la cita no será antes de noviembre.
A Consellería de Presidencia cumplió con el trámite y presentó en la cámara legislativa la petición de comparecencia del presidente de la Xunta en el Debate del Estado de la Autonomía, y solicitó que este evento se celebre en la primera semana de octubre.
Eso significa, evidentemente, que el Parlamento no estará disuelto en esas fechas, y que la cita con las urnas no podrá ser antes de la última semana de noviembre, como prontísimo, aunque es probable que no haya una fecha válida hasta diciembre.
La ley electoral de Galicia especifica que, el presidente tiene que presentar el decreto de convocatoria de las elecciones en un Consello de la Xunta. En este momento queda disuelto el Parlamento y se fija la fecha de los comicios en un plazo de entre 54 y 60 días después. No parece posible, por lo tanto, que dé tiempo a llamar a las urnas en noviembre, aunque Touriño prometió aclarar sus intenciones cuando termine su descanso veraniego, la semana que viene.
¿De que se hablará el 28 de agosto?
Este dato amplia los interrogantes sobre el Consello de la Xunta anunciado para el 28 de agosto, antes del comienzo oficial del curso político. Se había insinuado que en esa cita Touriño disolvería el Parlamento, ya que el presidente gallego es el único con autoridad para convocar elecciones. Pero visto que eso es improbable, cabe pensar que la intención de esa junta será apurare los proyectos legislativos pendientes.
Desde la celebración del XI Congreso Nacional del PSdeG, el adelanto electoral está en boca de la mayoría de los dirigentes del partido. Se teme que las estadísticas de la economía gallega continúen a empeorar por la crisis, y que el endurecimiento del debate politíco les pase factura a los socialistas. Por otra parte, están los que opinan que no sería bueno correr a convocar elecciones, porque muchas leyes quedarían sin aprobar.
Touriño ya insinuó hace meses que el llamamiento a las urnas sería en marzo, y no en junio como correspondería al agotamiento del mandato, para no coincidir con las elecciones europeas. Ahora, sin embargo, esa fecha semeja demasiado lejana.
14/08/2008