Decepción para Galicia, que llegaba a la prueba de triatlón con el mejor del mundo y con otro firme aspirante a medalla. Al final, ni Gómez Noya ni Raña, que quedaron además en las dos posiciones más amargas, 4º y 5º, rozando un podio que les fue esquivo.
Nada hacía presagiar este final, que se decidió al sprint, el escenario menos favorable a Gómez Noya, más acostumbrado a descolgar a sus rivales y llegar en solitario, consciente de su limitación a la hora de pegar el arreón final.
Sin embargo, llegó a la última curva junto al alemán Frodeno, Whitfiel y Docherty, que demostraron haber llegado más frescos. El alemán pegó el hachazo que lo llevaría al oro y Noya se quedó, a menos de 50 metros para la meta, sin opción de medalla.
Por detrás, entraba Iván Raña, que había pagado demasiado cara su valentía al lanzar el primer gran ataque en el sector de carrera, el que seleccionó definitivamente al grupo de favoritos. No pudo ser y se escapan una de las opciones más firmes de medalla para Galicia y España.
Selección del grupo
Pocos contaban con Frodeno, que ni siquiera entraba en la lista de favoritos, y menos viendo a Noya y a Raña llevando gran parte del protagonismo de la prueba. En el sector de nado, Noya siguió la estela de los especialistas perdiendo tan sólo tres segundos en la transición a la bicicleta. Raña, un poco más rezagado, entraba en el segundo sector en el puesto 25, aunque el grupo no tardaría en hacerse uniforme.
Los primeros ataques no descentraron a los gallegos, siempre atentos en las posiciones de referencia del pelotón pero nunca en cabeza, dejando el desgaste para otros.
El pelotón emprendió la última vuelta con 45 segundos de desventaja sobre el belga Axel Zeebroek, el belga Peter Crodes y el mexicano Francisco Serrano que a priori no suponían ninguna amenaza. Zeebroeck y Bockel marcaron un tiempo de 1h 17:12 en la transición. El mexicano entraba a 22 segundos, ya descolgado y con otro puñado de segundos sobre el pelotón, liderado ya por Iván Raña, que anticipaba ya el ataque que lanzaría unos kilómetros después.
Final inesperado
Con los escapados ya neutralizados, a cinco kilómetros del final, Raña tensó el grupo de favoritos, intentando irse. Noya respondió, pero también el el australiano Courtney Atkinson, el canadiense Simon Whitfield, el neozelandés Bryan Docherty, el danés Henning y el alemán Jan Frodeno. Entre los seis se jugarían la gloria y el infierno.
Noya se puso a tirar, muy consciente de que no le convenía un final al sprint. Henning fue el primero en caerse. La medalla para Galicia parecía segura en ese momento, con dos hombres entre los cinco mejores, pero Raña fue el siguiente en descolgarse y sufrir el ritmo impuesto por Noya. No fue un desplome absoluto, sino la pérdida de unos metros definitivos para el oro, aunque podía llegar otro metal si alguno de los de delante sufría una pájara.
Pero en el último kilómetro se definió el éxito y en la última curva, Frodeno apretó a fondo. Noya no pudo seguir el acelerón, postergando para Londres una medalla olímpica en triatlón a la que Galicia aspira desde hace años. Esta vez, tampoco pudo ser.
Gómez Noya: ''Tuve problemas estomacales''
Después de la carrera, Javier Gómez Noya afirmó haber sufrido problemas estomacales a causa de una mala digestión que le impidieron correr mejor, pero señaló que volverá a intentarlo en Londres 2012.
"No he corrido bien a pie, no he tenido el día, he tenido problemas estomacales, no he digerido bien el gel que tomé en la bici y, además, el tendón de Aquiles me ha estado dando la lata, llevo dos meses que tengo molestias", aseguró el triatleta, número uno del ránking mundial.
El atleta español dijo no buscar excusas a su cuarta posición. "Ha habido tres que han sido más rápidos que yo y sólo queda felicitarlos", afirmó.
Gómez Noya no mostró decepción tras la carrera. "Es peor quedar el 25 que el cuarto, aunque lo importante son las medallas. Pero el deporte es así, no son matemáticas", dijo.
Raña: ''Me voy contento''
Por su parte, Iván Raña dijo que se va contento de Pekín, aunque reconoce que siempre soñó con ganar esta prueba. "Lo he intentado. Me gustaría haber estado delante de todos, que es mi sueño, pero no ha podido ser", afirmó.
El triatleta gallego aseguró que había imaginado la carrera tal y como fue, "con mucho calor, dura", pero que atacó demasiado al principio de la prueba de carreras y eso le pasó factura.
En general, el triatleta destacó la actuación española. "Ningún país ha estado tan bien, con dos hombres entre los cinco primeros. Es verdad que Javi venía a disputar el oro y que a mi me ilusionaba también, pero en general hay que estar contentos", comentó.
En cuanto al futuro, mostró su esperanza de poder correr en los Juegos de Londres de 2012 siempre que "siga siendo rentable ser profesional del triatlón". "Con este resultado creo que puedo estar unos años tranquilo"
19/08/2008
Gomez es un gran atleta, pero el triatlon no se puede predecir tan facilmente. Pues no siempre te sientes en tu máximo. Lo que si, es que es una pena que Javi haya ganado tantas copas mundiales y en el momento glorioso le arrebaten todo,alguien que ni siquiera habia ganado una sola copa del mundo. Esto demuestra que el triatlon es una prueba dura, pero donde la concentración y estrategia juegan un papel clave.
Bueno, lo injusto de las olimpiadas, jugarse todo en un día sin otra opción de repetir hasta dentro de cuatro años. Ni se es un mal atleta por tener un mal día ni un fenómeno por tenerlo bueno. Grandezas y miserias del deporte individual.Si das lo mejor de ti, ya has cumplido, Ivan Raña expléndido por su recuperación, y Gómez Noya sigues siendo un campeón para nosotros igual, mucho ánimo.