Los productores de mejillón de las asociaciones Arousa Norte (en Vilagarcía) y Virxe do Rosario (Vilaxoán) no pudieron descargar este martes en sus respectivos puertos de origen, debido a la concentración de piquetes, que defienden el paro en las ventas hasta que no se acepte la creación de la Plataforma de Distribución del Mejillón de Galicia (Pladimega)
Un sector dividido
Estos dos colectivos, que representan a unas 1.300 bateas en dos de las localidades con mayor producción mejillonera de Galicia, volvieron a venderle a las industrias conserveras y a los cocederos tras mantener más de dos semanas de paro mientras el sector negociaba la creación de una central de ventas que ayudase a regular los precios.
Finalmente, diversas asociaciones que reúnen en su seno a unas 2.600 bateas, acordaron crear la Pladimega, y mantener el bloqueo de distribución del producto hasta que sus clientes la acepten. La propuesta de un organismo que centralice las ventas y combata la caida de los precios, provocada por la competencia entre los propios bateeiros y por el aumento de las importaciones de Chile y Asia.
"Cada uno que venda por su sistema"
La Pladimega se ha encontrado con la oposición frontal de las conserveras, representadas por Anfaco. Pero también disgusta a los bateeiros de Vilaxoan y Vilagarcía, especialmente por la cuestión de cómo fijar los precios y como dividir los distintos tipos de mejillón. Durán, de Arousa Norte, afirmó este martes que "cada uno puede vender por su sistema".
No obstante el presidente de la federación comparte con la plataforma la voluntad de "que nadie venda más que nadie" y que exista un mecanismo de control, que podría consistir, apuntó, en una reunión semanal en la que equilibrasen las ventas entre asociaciones.
Anfaco cree que intentan 'colocar un excedente'
Por su parte, la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos, Anfaco, criticó en un comunicado el uso de la fuerza de los piquetes e insistió en que el sistema de la central de ventas llevará a "imponer un monopolio" que atenta contra el libre mercado.
En su opinión, es falso que la situación actual sea achacable al aumento de las importaciones, y acusan a Pladimega de intentar "que la industria gallega absorba el excedente que le ha causado a algunos productores la pérdida del mercado del mejillón fresco en países como Italia o Francia". Tal acusación contrasta , sin embargo, contrasta con el interés de los promotores de la Pladimega en fomentar ante todo las ventas de mejillón mediano, un tamaño que se usa ante todo para conservas, no para fresco.
Para terminar, Anfaco augura que el bloqueo en las ventas sólo está consiguiendo que la industria compre más mejillón fuera, ya que no puede disponer del producto gallego, por lo que los promotores de Pladimega están poniendo en peligro los puestos de trabajo del sector. Serafín Santórum, presidente de la Asociación Galega de Cocedeiros de Mexillón, expresó una opinión parecida el lunes.
19/08/2008