La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha anunciado la creación de una Oficina de Atención a las Víctimas del accidente aéreo ocurrido el miércoles en Barajas.
La vicepresidenta ha comparecido ante los periodistas para informar de la reunión celebrada en La Moncloa durante más de tres horas y presidida por el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los titulares de los ministerios implicados en la investigación del accidente.
De la Vega también ha informado de que a partir del viernes se decretarán tres días de luto oficial y de que los ministerios de Interior y de Fomento llevarán a cabo las actuaciones precisas para apoyar a las familias en el traslado de las víctimas a los lugares donde vayan a ser enterradas.
Fernández de la Vega explicó que la comisión de investigación tiene ya a su disposición "todo el material probatorio", entre el que figuran las cajas negras del avión siniestrado y unas imágenes del momento del accidente. Ha recalcado que la investigación se hará con la máxima transparencia y rigor posibles con el fin de llegar "hasta el final".
La comisión la forman aproximadamente 15 expertos, siete de ellos españoles, mientras que el resto procede de la Agencia Europea de Seguridad Aérea, de la empresa fabricante del avión siniestrado, McDonell Douglas, y del país del que proviene esa misma empresa, Estados Unidos. Todos ellos determinarán, según ha afirmado la vicepresidenta, si "hay alguna irresponsabilidad" o si el vuelo accidentado siguió "todos los procedimientos de control".
Zapatero: ''se investigará hasta el final''
Horas antes, el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se había comprometido a llegar hasta el final en la comisión de investigación abierta para aclarar las causas del sinestro.
La afirmación llegó después de que el familiar de un herido se acercara a él para preguntarle cómo era posible que se dejara volar al avión después de haber detectado una anomalía.
"Del proceso de investigación y si se conocen las causas, las consecuencias de los hechos que se han podido producir serán también, como no puede ser de otra manera, exigibles", ha señalado el presidente. Es un derecho que tienen las víctimas, las familias de las víctimas y es de interés general para el país, para preservar y garantizar al máximo nuestra seguridad en el transporte aéreo".
Investigación en curso
De momento la investigación de las causas sigue su curso. En la tarde del jueves se interrumpió el tráfico en la pista donde se produjo el accidente durante dos horas para que la comisión independiente pudiese buscar indicios.
Mientras, Spanair ha reconocido que hubo un "calentamiento excesivo de un motor", pero asegura que dicha anomalía no era impedimento para el despegue. Además, la aerolínea ha descartado tomar medidas especiales con los aparatos similares.
21/08/2008