La reunión convocada por la Consellería de Pesca para intentar mediar entre bateeiros, cocederos y conserveras de mejillón no ha conseguido acercar posturas de cara a la resolución del conflicto, principalmente por la ausencia de la mayoría de los productores, integrados en Pladimega.
Los bateeiros mantienen desde hace más de tres semanas un paro en las ventas y no entregan producto a la industria como medida de protesta por la importación de mejillón foráneo para el sector transformador. Denuncian también la falta de controles de calidad para este producto menos rigurosos que para el bivalvo gallego.
La Consellería de Pesca pretende mantener reuniones bilaterales con los representantes del sector de cara a un acercamiento de posturas. La titular del departamento autonómico, Carmen Gallego, señaló que "lo priotario es intentar que los productores se sienten y empiecen a hablar entre sí y explicar qué quieren hacer con su producción para ver si son capaces de llegar a un acuerdo".
Gallego, calificó de "error" la ausencia de Pladimega en la reunión, donde sí estuvieron presentes representantes de los productores que quieren poner fin al paro -las federaciones Arousa Norte y Virxe do Rosario- y del sector conservero -Anfaco- y de los cocederos -Agacome-.
Sin embargo la conselleira asegura que hay un punto en el que todos los representantes del sector están de acuerdo: la calidad.
El encuentro sirvió para que los asistentes expusiesen sus posiciones, en una crisis que se prevé larga, ya que Pladimega (que engloba a más del 70% del sector) tiene previsto mantener el paro hasta que la plataforma no esté constituida oficialmente.
Pladimega mantiene su postura
Además, los productores que se integrarán en la futura Plataforma de Distribución del Mejillón Gallego rechazan la mediación de la Administración autonómica. Agustín Pose, portavoz de Pladimega, declaró que "somos empresarios y sabemos defendernos nosotros solos sin que intervenga la conselleira".
La presencia en la reunión del gerente de Anfaco, Vieites, tampoco agrada a los representantes de la plataforma, "porque podemos demostrar que existe un escrito del año 2001 donde se opuso, en Bruselas, a que se creara la Denominación de Origen del Mejillón de Galicia, incluso ahora se está moviendo entre consellerías para que no se ponga en marcha", indicó Pose.
Los cocederos valoran traer mejillón de fuera
El sector de los cocederos es uno de los primeros y más afectados por la huelga al trabajar únicamente con mejillón. El presidente de Asociación Galega de Cocederos de Mejillón (Agacome), Serafín Santorum, criticó que Pladimega "no quiere buscar una solución y sólo quiere imponer sus condiciones" y alertó de que las repercusiones económicas van a ser "muy graves".
Santorum evitó pronunciarse directamente sobre la utilización de mejillón importado por parte de los cocederos, aunque calificó el recurso de comprensible al encontrarse en una "situación límite". "Si las importaciones son realizadas cumpliendo la normativa y todos los requisitos de etiquetado, la asociación no puede objetar nada". "Aunque a todos nos gusta más el mejillón de Galicia, hay muchas nóminas que pagar", recalcó.
Sobre las pérdidas económicas causadas por el paro, indicó que las empresas están más o menos afectadas en función del momento en que iniciaron la actividad, de los compromisos suscritos y de la estructura de cada una, siendo superiores en ocasiones a los 6.000 euros diarios.
Anfaco acusa a los bateeiros de ''buscar guerra''
Por su parte, el gerente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco), Juan Vieites, criticó la ausencia de Pladimega de la reunión "después de más de 20 días de buscar la guerra en el sector" y los acusó de carecer de argumentos para defender sus posición.
Vieites reconoció que las conserveras ya están teniendo dificultades por la huelga y afirmó que "trabajaremos mejillón en el momento en el que lo pongan en los muelles", reiterando que el 90% del mejillón con el que trabajan es gallego.
Censuró que Pladimega sólo busque consensos "a través de piquetes y de la fuerza" y advirtió que no constituye un producto único y que "cuando empiecen a faltar referencias del mejillón en el mercado, hay sustitutivos, y el consumidor puede comprar otro tipo de alimentos". Vieites reiteró además que la huelga derivará en una reestructuración de la industria y en regulaciones de empleo.
27/08/2008