Y de pronto saltó la noticia: el PIB norteamericano ha crecido durante el segundo trimestre a un ritmo interanual de 3,3%; se había previsto 2,7%, bastante más que el 0,9% del primer trimestre. Enseguida se supo que la magnífica cifra estaba basada en el aumento de las exportaciones, un 13,2%, y del gasto de los consumidores, un 1,7%, éste algo superior a lo previsto. Las bolsas mundiales, seducidas por el mágico 3,3%, iniciaron una subida y algunos analistas efímeros hablaron de luz, de amanecer y todas esas cosas. ¿Hay que hacerles caso e invertir antes de que sea tarde?
Respondamos con los pronósticos publicados esta misma semana: no habrá recuperación hasta 2010, los bancos endurecerán las condiciones para conceder créditos y aumentarán los tipos del interbancario, aunque se estancará la masa monetaria en circulación; el tercer trimestre será peor en USA, pues disminuirá el consumo y la inversión empresarial, aumentarán el desempleo, el déficit comercial y la relación dólar/euro. Greeenspan nos dice que observemos el diferencial sobre el Libor (una especie de euríbor que se negocia en Londres) que exigen los bancos para prestarse dinero; ahora está en 0,78%, para fin de año se prevé un 0,85% y para junio de 2010 habrá bajado a 0,25%, pero lo normal en los últimos diez años ha sido un 0,11%. Hace falta, pues, que baje mucho para que el mercado del crédito se normalice.
Fisher, miembro de la Reserva Federal, dice que la inflación es el mayor desafío que tiene USA y el 'Wall Street Journal', en esa línea, asegura que daña más a los trabajadores norteamericanos que a los europeos. Por todo eso se sigue con enorme atención la evolución de los precios: el aumento del IPC se ha situado en 4,2% (2,1% si no contamos la energía y los alimentos frescos): demasiado, y por eso la tendencia mayoritaria en la Reserva Federal es a subir los tipos en un plazo prudencial.
Es cierto que el Índice de Actividad Empresarial de Nueva York ha subido en agosto a 45,3 (en julio era 38,5), pero continúa por debajo de 50, lo que indica contracción económica; mejor es el panorama empresarial para los próximos seis meses, que era en julio 44,8 y ahora es 64,1. También ha mejorado el panorama del empleo, pues las nuevas peticiones de subsidio han bajado de 435.000 a 425.000, y los pedidos de bienes duraderos, que han aumentado 1,3%, pero sigue bajando la venta de viviendas nuevas y el barómetro empresarial, ese gran indicador, ha bajado 0,5%, lo que indica un fuerte descenso de la actividad.
Además está lo de los bancos. Hay 117 con problemas, treinta más que en el primer trimestre, pero menos de lo esperado. Dice 'Wall Street Journal' que los bancos norteamericanos y europeos han de devolver medio billón de euros antes de que termine este año, pero sigue la preocupación por las grandes aseguradoras: MBIA, la mayor del mundo, está eufórica porque sus acciones han subido más del 30% tras hacer público que reasegurará bonos públicos por valor de 184.000 millones de dólares; pero el culebrón de Fannie Mae y Freddie Mac no ha terminado, pues el miedo a que deba salvarlas el Gobierno hace temblar a muchos; Lehman Brothers asegura que no necesitarán ese rescate, pero su patrimonio negativo conjunto alcanza 100.000 millones de dólares y ambos tendrán que refinanciar más de 225.000 millones en las próximas semanas. Feo panorama.
El petróleo, tras la pronunciada bajada de las semanas anteriores, intenta ahora recuperar altura; para ello es buena la disculpa de Gustav, esa tormenta tropical que puede convertirse en ciclón y dañar las instalaciones petrolíferas del Golfo; otra buena disculpa es la tensión en el Mar Negro, aunque los países occidentales, tras comprobar que Rusia no cederá, intentan quitar hierro al conflicto. Pero bueno, entre unos y otros han llevado al crudo por encima de los ciento veinte dólares, esta vez no han influido los inventarios USA, que apenas ofrecen variación.
Esa bajada anterior del petróleo ha recortado la inflación en Europa: 3,8% (antes 4%) en la Eurozona. También ha bajado el euríbor hasta 5,32%, lo que permite a algunos optimistas hablar de cambio de ciclo, no para quienes paguen hipotecas, que deberán desembolsar más que antes. En fin. La verdad es que Europa está en esta crisis a verlas venir: Standard Poor`s dice que Alemania, y en menor medida Francia, resistirán mejor las dificultades; no así España, que tendrá varios trimestres de crecimiento negativo. Pero la misma Europa que no ha mucho sacaba pecho ante la crisis coquetea hoy peligrosamente con la recesión. Weber, presidente del Bundesbank y miembro del BCE, cree que trabajamos con tipos más bien bajos y que, en cuanto se vislumbre la recuperación, habrá que subirlos; esto pese a que la masa monetaria crece un 9,3%, menos que los meses anteriores.
Por su parte, los analistas del Deutsche Bank perciben que se está ralentizando el ciclo empresarial, marcado por los precios de las materias primas, el tipo de cambio euro/dólar y los tipos de interés. Ánimo, algún día amanecerá.
¿Cuál es el secreto del desempleo en Alemania, que lo reduce cada mes pese a la crisis? Está ahora en 7,7% y sé de un país que debería aprender la receta. Porque Alemania pasa momentos difíciles: la confianza del consumidor ha bajado de 1,9 a 1,5, la menor desde 2003, y E.On anuncia el despido de 1800 empleados, pero su estructura económica le permite capear los malos momentos sin que el empleo se desmorone, como pasa en España. Ay, España. Da pereza hablar de su economía, en justa correspondencia a la que siente el Presidente del Gobierno, que prefiere no tomar medidas porque confía en que todo se arreglará antes de las próximas elecciones. De momento, pese a todos los indicadores en negativo, no cree en una recesión. Como antes negaba la crisis. Pero es lo que hay.
31/08/2008