Un bombero herido leve, varios miles de euros en daños materiales, y un vertido contaminante de lejías y detergentes al río Lagares son el resultado de un incendio que ha afectado este sábado a una macronave industrial del polígono de Gorxal, en la zona de Puxeiros, en Vigo. En el edificio afectado se ubicaban diez empresas diferentes y trabajaban unas doscientas personas.
Entre 150 y 170 vecinos de 86 viviendas cercanas tuvieron que ser desalojados como consecuencia de la magnitud que alcanzó el fuego y realojadas provisionalmente en un hotel vigués, hasta poco después del mediodía en que volvieron a sus domicilios. El fuego estuvo ardiendo desde la madrugada hasta pasadas las 14:00 horas.
En el recinto empresarial afectado había centenares de electrodomésticos y diversos camiones y vehículos menores que también fueron destruidos por las llamas, al igual que las dependencias compartidas de varias empresas situadas en el entorno.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, confirmó que el fuego pudo haber tenido su inicio en un almacén de productos de limpieza de la macronave, más concretamente en una camioneta aparcada en su interior. Caballero explicó también que el bombero herido se encuentra bien, aunque recibió cinco puntos de sutura en el brazo, ya que le cayo encima parte del techo de la nave.
Vertido en el Lagares
El conselleiro de Medio Ambiente e Desenvolvemento Sostible, Manuel Vázquez, dijo que el objetivo principal que era el de garantizar la salud atmosférica se ha logrado, pero no se ha podido evitar la contaminación con productos químicos del río Lagares.
Vázquez, acompañado por su colega en el Gobierno de la Xunta la conselleira de Política Territorial, María José Caride, y de Abel Caballero, pidió "total tranquilidad" a la población residente en la zona porque las sustancias químicas contaminantes fueron lejías, alcohol y detergentes, "que en todo caso son sustancias biodegradables", agregó.
Pero el vertido no quedará sin consecuencias, ya que elevará el PH del agua y provocará la muerte de animales y plantas en su cauce. Para controlarlo, se instalaron tres diques que pretenden impedir que llegue a la desembocadura.
El director xeral de Desarrollo Sostible de la Xunta, Emilio Fernández, declaró que "es evidente que algo va llegar al mar pero, evidentemente, en una proporción mucho menor que si no se hubiera instalado ese dispositivo".
06/09/2008