En seis días y siete noches, 1.250 lectores, desde el papa Benedicto XVI al actor y director de cine Roberto Benigni, leerán ininterrumpidamente la Biblia en una retransmisión televisa en directo sin precedentes, que comenzó este domingo a las siete de la tarde.
El mismo tiempo que según el Génesis, primer libro de la Biblia, tardó Dios en crear el mundo emplearán numerosas posibilidades del mundo de la política, el espectáculo, la cultura, el deporte y la religión junto a ciudadanos anónimos para leer las 800.000 palabras de las Sagradas Escrituras.
Las lecturas se realizarán en el espectacular marco de la basílica romana de Santa Cruz de Jerusalén y la televisión pública italiana (RAI) se encargará de garantizar la retransmisión en uno de sus canales vía satélite, en la que supondrá el directo televisivo más largo de la historia.
Benedicto XVI fue el encargado de comenzar la lectura de la Biblia con el primer libro del Génesis y para ello ha elegido la lengua hebrea, aunque el Pontífice no acudió a la basílica romana por el compromiso de inaugurar el sínodo general de obispos que se celebra en Roma, y envió un vídeo mensaje.
Las Sagradas Escrituras pierden interés
Precisamente durante la homilía de la misa que sirvió como punto de partida al encuentro, el máximo pontífice de la Iglesia Católica lamentó el escaso interés que despiertan las Sagradas Escrituras en la sociedad contemporánea, que achacó a la "destructiva influencia de algunas formas de la cultura moderna".
Dentro de ella hay quien "ha decidido que Dios ha muerto, y el hombre es el único artífice de su destino y el amo absoluto de toda la creación", declaró Benedicto XVI.
La preocupación del Papa y de los obispos sobre la falta de interés en la Biblia encontró su confirmación en el último estudio realizado por el instituto italiano 'Eurisko' para la Federación Bíblica Católica, que desveló el desconocimiento por parte de los católicos de la Biblia, su escasa lectura, y que más del 50% considera la "Sagrada Escritura" difícil de entender.
05/10/2008