Una mujer de 74 años falleció en la tarde del domingo al ser atropellada en el municipio lucense de Foz, informó la Guardia Civil de Tráfico. El accidente tuvo lugar en el kilómetro 10,9 de la carretera LU-162, de Ferreira a Cangas.
La fallecida, M.J.S.P., fue atropellada por un Volkswagen Golf cuando su conductor realizó una maniobra evasiva para no chocar contra otro vehículo.
Con este último accidente son cuatro las víctimas mortales que deja un fin de semana negro para las carreteras gallegas. En la madrugada del sábado, un joven de 24 años fallecía en Nigrán después de que el coche en el viajaba impactase contra un poste de alumbrado público, y posteriormente diese varias vueltas de campana.
El joven fallecido era el único de los tres ocupantes del vehículo que no llevaba puesto el cinturón de seguridad, mientras que el conductor (de 26 años) resultó herido grave y dio positivo en el test de alcoholemia. Un tercer ocupante resultó herido leve.
Horas más tarde, un motorista de 30 años perdía la vida en el concello de O Rosal, tras salirse de la vía la motocicleta en la que circulaba y terminar chocando contra el quitamiedos de la carretera. El joven falleció en el acto, pese a que llevaba puesto el casco de protección.
El domingo, un hombre de 40 años falleció en un accidente de tráfico en la localidad pontevedresa de Lalín, al salirse de la vía con su vehículo y colisionar contra un monolito situado en una rotonda.
06/10/2008
eu os do otro coxe diran ke foi culpa vosa.ok ay k ter e sentido e dexarse de andar pikandose por ai nos coches que morreu unha persona por culpa de andar pintando o paiso.di k viñades a pillalos pa pasarye ek por nn emvistirye tirou po arcen e atopouse coa sorpresa de ke iba a señora andando.e ahora veñen as lamentacios
Señores, el coche no da segundas oportunidades , no, conducir temerariamente es un riesgo que casi siempre termina en desgracia , las carreteras no son circuitos de competición , el que quiera competir hay sitios preparados para ello, pero aun hay gente que sus cabecitas no piensan en el peligro que corren y hacen correr a los demás.