Con el contagio de la crisis financiera estadounidense a la banca europea más que confirmado, el pánico parece arraigar en las bolsas de Asia y del 'Viejo Continente', que abrieron la semana en números rojos en lo que lleva camino de convertirse en otro 'lunes negro'.
Los números rojos fueron la tónica en todas las grandes bolsas. El DAX 30 de Fráncfort, epicentro de la penúltima crisis, bajó un 7,07%, mientras el Euro Stoxx 50 y el FTSE 100 de Londres de anotaban respectivamente caídas del 7,75% y el 7,85%. El descalabro más grande se lo llevaron París, donde el CAC 40 de París se derrumbó un 9,04% y Milan, que cerró con una bajada del 8,24%.
Alemania, centro del último ataque de pánico, se lleva la peor parte en las cotizaciones bancarias: el Hypo Real State perdía un tercio de su valor (-30.09%) pese al anuncio de rescate y contagiaba al Commerzbank (-13.82%), Deutsche Bank (-6.16%) y Deutsche Postbank (-4.37%).
Tampoco les fue mejor a los parqués asiáticos y rusos. En Japón, el Nikkei de Tokio perdió un 4,25%, bajando a niveles de hace cinco años. El índice de Shanghai se anotó en la primera jornada de la semana una caída del 5,23%. Mientras, los dos índices de referencia en Rusia, RTS y Micex perdieron un 3,5% y un 7,6% respectivamente.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street cerró con un descenso del 3.52% en el Dow Jones de Industriales. El principal indicador del parqué neoyorquino perdía la cota de los 10.000 puntos -algo que no ocurría desde el 2004- y se quedaba en las 9.962,03 unidades, después de llegar a descender durante la sesión más de 800 unidades (7,75%), la bajada más fuerte desde hace 6 años.
Epidemia
De momento, ni el plan de rescate de Bush ni las 'minicumbres europeas' consiguen suturar las heridas del sistema financiero, donde la banca de inversión parece borrada del mapa.
Hypo Real State, Bradford & Bingley o Fortis son de momento las dos grandes víctimas, pero el pánico podría comenzar a contagiar al resto de entidades.
La crisis de confianza podría llegar a un extremo difícil de sostener, con el temor de que se volaticen los ahorros de los ciudanados.
De momento, varios gobiernos han tenido que salir a garantizar los depósitos de las entidades, entre ellos Alemania, Irlanda y Dinamarca, mientras la Comisión Europea recomienda que se suba el mínimo garantizado, situado ahora mismo en los 20.000 euros.
España, mientras tanto, sigue garantizando la resistencia del sistema financiero español.
06/10/2008