La sede de la Fundación Caixa Galicia en Santiago mostrará de manera permanente un conjunto de cuatro esculturas en madera esculpidas por el cambadés Francisco Leiro, reciente Premio Nacional da Cultura Galega, realizadas específicamente para el espacio de luz que atraviesa los tres pisos del edificio hasta el pozo hallado y exhibido en la planta baja.
Acompañado por el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, el artista cambadés explicó que la instalación ofrece ''un recorrido con personajes más o menos relacionados con la ciudad'' de Santiago.
Los curas
Así, al lado del pozo se pode ver una aguadora con un cántaro, que le hace señas a un hombre asomado a un balcón adosado por Leiro a la pared del edificio. Encima de la aguadora, un par de curas se acercan al abismo desde una plancha de metal a modo de trampolín, porque a juicio del escultor, ''Santiago sin curas no sería lo mismo''.
Un poco más arriba, al otro lado, una marinera enseña a nadar a su hijo, en referencia al mito fundacional de la capital gallega. Por último, un danzante representa el mundo estudiantil compostelano en el piso superior.
El arte, un oasis
Por su parte, Méndez destacó esta obra como ''un oasis en estos tiempos de turbulencias'' y destacó el trabajo de Leiro como ''exponente de la Galicia emergente del arte y un referente, junto a Díaz Pardo''. El director de la entidad financiera apreció especialmente la escultura del balcón, que le recordó el lugar desde lo que se toca la campanilla de Wall Street.
Junto a la instalación permanente, a partir de ahora se pueden ver en este incluso espacio algunas obras realizadas por Leiro para representar la tragedia del Prestige. En total, la Fundación Caixa Galicia cuenta ahora con 13 de las obras más importantes del escultor.
07/10/2008