La Xunta seguirá trabajando con el sector del automóvil para articular ''todas las medidas posible y necesarias'' para ayudarlo, en un momento de crisis como el actual. Así lo ha asegurado el presidente del ejecutivo gallego, Emilio Pérez Touriño, que aprovecha cualquier ocasión para recordar que, ante las dificultades, lo importante es la ''capacidad de reacción''.
Este martes el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, hacía patente su decisión de convocar una reunión a la que asistan todas las comunidades autónomas que cuentan en España con industrias automovilísticas, entre ellas Galicia, en la que se discutirá el Plan Integral del Automóvil y las posibles ayudas europeas para el sector. Sebastián aludía además a las conversaciones que ya se están manteniendo en la mesa del automóvil y los observatorios de esa industria; todas ellas encaminadas a atajar los problemas financieros del sector.
El objetivo final, el titular de Industria lo tiene claro: ''España -dijo- va a ser uno de los países más importantes de la industria del automóvil, como lo es ahora y lo va a ser en el futuro''.
La Xunta, volcada
Touriño también está convencido de que el sector gallego de la automoción superará el mal trago sin ahogarse. Para ello, asegura, ''la Xunta está volcada'', elaborando un plan, que irá próximamente al Consello de la Xunta, con el pretende ''aliviar'' los efectos de la crisis en el sector del automóvil, ''mitigando'' su impacto sobre los más de 50.000 empleos directos e indirectos a los que toca.
El presidente de la Xunta se reafirma además en que, por el momento, no existe ninguna previsión de acometer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), pese a que la fábrica viguesa PSA Peugeot Citroen anunció, la semana pasada, que a partir del próximo mes de enero se suprimirá uno de los dos turnos de noche, por la caída de ventas. Una medida que afectará a unos 800 empleados eventuales, a los que no se les renovará el contrato laboral.
Ante los hechos, las autoridades siguen desviando la atención hacia las conversaciones: las de la Comisión Europea; las de Sebastián con la Xunta; la reunión del próximo viernes con el Clúster del Automóvil y con el director general de Citroën; y las de los directamente tocados por el problema, en el foro del sector de la automoción que se desarrolla en Vigo.
Diez millones de ayudas
En el Foro de la Automoción, y ante la falta de otra salida, las charlas versan alrededor de cómo repartirse las ayudas de la Xunta, de la que esperan 10 millones de euros en el mes de diciembre, según explica el portavoz de la Confederación Intersindical Galega (CIG-Metal), Miguel Anxo Malvido.
Con esta inyección económica, el sector ha acordado aprovechar la época de parón para mejorar la formación de sus trabajadores. Eso sí, serán sólo 7.000 u 8.000 empleados los que se beneficien de estas ayudas, asegura Malvido, y no 10.000 como apuntaba el Gobierno autonómico.
Los sindicatos mayoritarios en Galicia, CIG, UGT y CCOO, la patronal y la Xunta, han decidido además en el Foro de la Automoción, qué empresas podrán acogerse a estas subvenciones. ''En ningún caso serán las que hayan presentado Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), ni las que no puedan demostrar que, por lo menos, el 40% de su producción está destinada o relacionada con el sector del automóvil'', explicaba Malvido, para evitar fraudes y disminución del impacto de las ayudas.
De todas formas, y en relación a estas medidas, los ponentes recordaron que en el sector del automóvil de Galicia hay un total de 123 empresas y que hasta el momento el número de Expedientes de Regulación de Empleo presentados se eleva sólo a 23. Precisaron además que hay empresas que presentaron varios, por lo que la cifra de empresas que recurrieron a este sistema, posiblemente no supere la docena.
18/11/2008