Plan Bolonia: Las dos caras
La nueva estructura: ¿Una fábrica de precarios?
20/11/2008 - Beti Vázquez
El Plan Bolonia supondrá un giro de 180º en la estructura de la enseñanza universitaria. Con su implantación, toda titulación tendrá dos ciclos: grado y postgrado. El vicerrector de Oferta Docente del EEES, Máximo Plo, explica la organización del espacio que mejor conoce.
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“El grado obligará al estudiante a adaptarse a la esquizofrenia de la demanda del mercado”, denuncia Iago Barros, responsable de comunicación de Agir. Tanto este colectivo como los Comités están convencidos de que Bolonia no es lo que parece. “En realidad se estudia cada vez más años para conseguir una especialización, por lo que se retrasa el acceso a un empleo”, apunta Marcos Lourido, responsable nacional de los Comités. Justo lo contrario de lo que se vende.
Pagar más por lo mismo
La especialización de la que hablan Iago y Marcos llega de la mano del postgrado, un términio que Máximo Plo usa sin reparos como sinónimo de 'master'. Este segundo ciclo pretende completar la formación que el alumno adquirió al cursar el grado. “Tendrá un precio público”, explica desde la Xunta Xosé Ramón Leis. Pero sus palabras no tranquilizan el bolsillo de los estudiantes: el 'precio público' es una cantidad fijada por la Administración, pero no implica que sea asumible por las rentas más bajas.
Al contrario. Según explica Marcos, el acceso del grado al postgrado (que supondrá permanecer en la Universidad dos años más) estará marcado por la limitación de plazas y por una barrera económica “insalvable para el bolsillo medio”, puntualiza Iago, quien habla de “segregación”.
Sin embargo, el vicerrector del EEES desmiente ambos obstáculos. “Los alumnos piden que no haya tasas y que los postgrados sean gratis, pero con esta opción también se benefician los ricos”, explica Máximo Plo. La opción que parece “más justa” a ojos del vicerrector es la de fijar un precio “y entregar una beca a quien tenga menos recursos económicos y las mismas capacidades”.
Adios al Curso de Adaptación Pedagógica
Lo que sí reconoce Plo es la desaparición del CAP, que este año se impartirán ya por última vez. “Una barrera más para retrasar el acceso del estudiante al trabajo”, critica Marcos.
Si hasta el momento para desempeñar una profesión regulada era necesaria la licenciatura y el Curso de Adaptación Pedagógica, con Bolonia se exigirá el graduado y un master en Secundaria.
Pese a que todos defienden, en teoría, los derechos de los estudiantes, Marcos Loureiro, Iago Barros, Máximo Plo y Xosé Ramón Leis no se conocen. Nunca se han sentado para 'lanzarse' quejas y explicaciones. Por ello, y pese a que Plo sostiene que se equivoca, Marcos hace sus cálculos. Este año afronta su quinto y último año antes de ser licenciado en Filoloxía Galega; pero su carrera adaptada al Plan Bolonia duraría “seis años, si todo va bien”.
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