La asamblea no decepcionó a los que se acercaron al Palacio de Congresos a palpar los nervios de los alcaldes allí congregados, muchos de ellos sorprendidos por la pérdida de consenso en los órganos directivos de la Fegamp.
Los minutos previos a las cinco de la tarde, hora límite para la presentación de candidaturas, fueron una locura. El PPdeG dio marcha atrás en sus pretensiones iniciales de oficializar dos listas, los independientes pedían ayuda a los tres partidos políticos para no quedarse sin voz ni voto y alcaldes socialistas y nacionalistas se miraban con incredulidad: el bipartito no tenía un fiel reflejo en la Federación.
Las votaciones tuvieron su toque de humor, por las listas que recibió el secretario xeral de la Fegamp. Estaban escritas a mano y, al leerlas en voz alta, tras una petición expresa del alcalde de Oleiros, los apellidos que anunciaba poco tenían que ver con la realidad, para el algarabío de los presentes. "Pérez, parece que dí aquí", manifestó con resignación y sarcasmo.
En el vino español que clausuró la asamblea, los más satisfechos eran los del PPdeG. Consiguieron dividir a los dos partidos que comparten el trono en San Caetano, aunque fuese a costa de perder la voz única de la Fegamp que anunciaban todos los carteles.
23/11/2007