Un guardia civil muerto y otro herido de gravedad. Este es el balance de una operación contra ETA que tenía como escenario la localidad de Capbreton, al sureste de Francia. Ambos participaban en un dispositivo de vigilancia a la banda terrorista, en colaboración con agentes galos.
El atentado se producía alrededor de las nueve y media de la mañana, delante de un centro comercial. Después de asesinar la Raúl Centeno y herir de gravedad a su compañero, Fernando Trapero, los sospechosos huyeron del lugar de los hechos. Eran dos hombres y una mujer, los mismos que secuestraron posteriormente a punta de pistola a un menor y a su madre para poder robarles el vehículo. Los rehenes fueron liberados sanos y salvos, mientras sus captores continúan en paradero desconocido.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó que el tiroteo se produjo de manera casual, después de que los etarras y los dos guardias civiles coincidieran en el centro comercial. "No era, por supuesto, un lugar donde estuvieran habitualmente los agentes, sino un encuentro fortuito en el que suponemos que se produjo un reconocimiento que terminó en tiroteo", explicó Rubalcaba.
Condena radical
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, habló de condena radical al atentado de ETA, y subrayó que "hoy más que nunca los terroristas deben saber que todos estamos unidos en su contra".
A renglón seguido, mostró su repulsa a los que desprecian el derecho a la vida, dijo, y recriminó a la banda terrorista que después de cuarenta años de historia negra no se enteraran aún "de que jamás conseguirán con la violencia nada de lo que pretenden".
Todos los partidos políticos, instituciones y asociaciones de víctimas presentaron su apoyo al Gobierno, y condenaron de manera tajante el asesinato del guardia civil. Así, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, le brindó su colaboración al Ejecutivo y se mostró dispuesto a luchar contra Eta para "recuperar los derechos de los ciudadanos".
Por su parte, el portavoz de los nacionalistas vascos, Iñigo Urkullu, pidió a los terroristas "que comiencen por su final y que terminen con su pretensión de perpetuarse a sí mismos por miedo a hacer caso de lo que les pide la inmensa mayoría de la sociedad". La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) condenó también los hechos, y convocó una concentración de protesta para el próximo lunes.
Ruptura del alto el fuego
El guardia civil asesinado en Francia es la primera víctima mortal de ETA desde que la organización
anunció la ruptura del alto el fuego, el pasado 5 de junio. La ruptura de facto se había producido ya en diciembre, cuando los terroristas colocaron un coche bomba en la Terminal 4 de Barajas, un atentado que se saldó con dos personas muertas.
Se trata del cuarto atentado cometido por ETA desde que le puso fin oficial a la tregua, al quehay que sumar además los seis intentos fallidos, el último al colocar un artefacto explosivo en el Juzgado de
Getxo, en Vizcaya, que no llegó a detonarse.
El atentado en Francia se produjo pocas horas después de que la Audiencia Nacional ordenara la
detención de 46 de los 52 procesados del entramado de la banda, por su presunta implicación en el
caso Ekin.