Alúmina-Aluminio: una carga inesperada
05/12/2007 - Claudia Neira
Un dramático naufragio, una población asustada y finalmente un cuando menos atípico conflicto laboral: el que ocurrió en Alúmina-Aluminio desde que aparecieron por sorpresa los bidones descargados del Casón. Hay puntos difusos y unos únicos perdedores: los trabajadores de la fábrica. Fueron despedidos 109 empleados más los 23 miembros del comité de empresa. Las apelaciones en los juzgados devolvieron su puesto a todos menos a los que formaban parte de la representación sindical en la empresa. "Allí somos personas no gratas", dice Antonio Casal, que era miembro del comité.
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La versión de los representantes de los trabajadores es que en ese momento se acordó un plan de evacuación para la planta de Alúmina durante dos horas, que sería lo que tardarían en cargar los bidones en el buque Galerno y este en salir del Puerto de Morás hasta ocho millas de distancia de la costa. El acceso la este muelle se hace por una carretera paralela a las instalaciones de la fábrica. "En ningún momento se plantexou descargarlos por dentro", afirma Antonio Casal. Los empleados mantuvieron guardia en las puertas de Alúmina y bloquearon el acceso a la misma con camiones "facilitados por la empresa".
De la sorpresa inicial al cambio de rumbo
Sin embargo, lo dila 13 de diciembre a situación muda por completo. El comité de empresa recibe una comunicación de la dirección de Alúmina instándoles a permitir el acceso al puerto de la fábrica para proceder al transporte de los bidones y desde lo Gobierno Civil de Lugo se solicita tanto a los trabajadores cómo a las autoridades locales y a la población "que no dificulten las labores de embarque disteis productos". El escrito del Gobierno Civil anunciaba sanciones para los que no cumplieran tal mandato.
El bloqueo de las instalaciones continúa y muchos vecinos de la Mariña Lucense se suman a las protestas de los trabajadores. Una maniobra de los camiones que transportaban los materiales del Casón lleva al comité de empresa a ordenar la evacuación de la planta tal como se había acordado el día 12 y acogiéndose al artículo 19.5 del Estatuto de los Trabajadores. Los requisitos para volver a sus puestos son: la salida del buque Galerno con su carga y un certificado del Gabinete de Seguridad y Higiene Provincial acreditando que la manipulación de los bidones no ocasionó fugas o derrames nos mismos.
La producción de la fábrica se mantiene a partir de ese momento con cargo al personal directivo que trabaja para mantener en funcionamiento las cubas de electrólisis. La dirección de la empresa solicita la reincorporación del personal para "salvar sus puestos de trabajo y salvar la planta" mientras el embarque de los bidones se realizaba por el puerto de Morás. Comité y dirección se reúnen de madrugada para negociar la vuelta de los trabajadores, pero los directivos no aceptan las peticiones de no tomar represalias contra los empleados ni descontar las horas de paro de las nóminas.
El día 15 de diciembre por la tarde se comunica que las series de electrólisis A y B están paradas debido a que el personal directivo no fue suficiente para mantenerlo operativo, y los empleados deciden entonces su reincorporación. "Los directivos de la fábrica la mantuvieron en funcionamiento hasta que les convino pararla", asegura Antonio Casal y pone ejemplos de otros casos en los que durante 48 horas estuvo la fábrica sin alimentación eléctrica, por la caída de unos tendidos, "y entonces no pasó nada".
Un comité de empresa "poco cómodo"
Antonio Casal comenta que la situación en la planta de Alúmina-Aluminio era conflictiva. El comité llevaba un año "haciendo cosas importantes que a la dirección le estaban haciendo mucho daño". Entres estas actuaciones, Casal destaca que le echaron abajo varias "reconversiones encubiertas" ante la Inspección de Trabajo, cuando la dirección de la empresa "montaba estrategias para sacar 20 o 30 puestos de trabajo".
Además, había en 1987 una crisis del aluminio a nivel europeo, y España tenía el 18% de esta producción, sin contar con los países del este del continente. "El aluminio se pagaba en el mercado internacional de Londres a por debajo de 1.000 libras la tonelada y cuando paró Alúmina-Aluminio subió casi hasta 1.500", explica Antonio Casal.
Un informe económico elaborado por el comité y anexo al documento de la Comisión de Esclarecimiento de los Hechos que rodearon el Embarrancamiento del Casón concluye que 1988 fue para Inespal "el mejor año de la historia" en el que a las cuentas se refiere, según su anuario económico. En opinión del comité de empresa, esto se derivó de lo que pasó en la fábrica en diciembre del año anterior.
La paralización de la planta de San Cibrao reequilibró el mercado y según el comité de empresa no se perdió dinero. "El seguro sólo les reconoció 3.500 millones de pesetas de lo que reclamaron pero aun así ganaron bastante", dice Casal. El coste de la puesta en funcionamiento de las series se calculó alrededor de los 22.000 millones de pesetas, pero el alza del precio del aluminio en el mercado europeo durante 1988 supuso para la empresa un volumen de ventas por más de 215 millones de libras, frente a los algo más de 174 millones del año anterior.
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#3 Por Temais 12-03-2008 22:53
Con frecuencia al hablar sobre el problema del Casón y sus consecuencias en la mariña se tiende a olvidar que el problema ya venía arrastrado con el famoso Tren de Lamidado que la empresa estaba proyectando en Amorebieta y de aquellos preámbulos llegaron esas consecuencias.
#2 Por xporx 10-12-2007 12:20
No sol sirvió para descabezar el movimiento sindical, también sirvió para premiar a los dóciles sectarios del partido, aunque les mientan, en la actualidad a sus hijos, diciéndoles que la culpa fue del comité.
Hasta que no se repare tan gran atropello, los pesoistas con carnet de socialista, seguirán sin dignidad, por mucho que falen en el Parlamento.
#1 Por pedre 05-12-2007 20:25
Como trabajador de alumina-alumino, sigo al día de hoy sin conocer quien envio los bidones A Mariña, creo que fue con premeditación y alevosia, y de los errores cometidos nada hemos aprendido, una cosa si, nos han laminado toda actividad sindical ¿era ese el objetivo?












