Las autoridades francesas confirmaron la muerte de Fernando Trapero, el guardia civil que estaba en coma y muerte cerebral desde el sábado después de recibir varios disparos en un tiroteo con tres presuntos miembros de la organización terrorista ETA. El agente formaba parte de un dispositivo de vigilancia a la banda en Francia, junto con su compañero Raúl Centeno, que también perdió la vida en el tiroteo.
Según informó la Gendarmería francesa, ambos fueron detenidos en un control policial en el departamento de Lozère, al sur del país galo. Los detenidos no pudieron eludir el control, situado cerca de un hotel en el que habían pasado la noche y fueron arrestados poco después del mediodía. Los dos presuntos miembros de ETA portaban una pistola, un revólver y documentación falsa en el momento de la detención.
Los agentes les tomaron las huellas dactilares para compararlas con las encontradas en los vehículos abandonados tras el tiroteo y con los archivos policiales. El ministerio de Interior galo ya informó de que los dos detenidos responden "a la descripción de los individuos buscados por el homicidio de un guardia civil español".
Sigue la búsqueda de un tercero implicado
Entretanto, las fuerzas de seguridad siguen buscando al tercer implicado en el tiroteo, ya que todos los testigos apuntan a que fueron tres los terroristas que perpetraron el ataque contra los agentes españoles.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró en una rueda de prensa celebrada en Nápoles que es "probable que los dos detenidos sean los autores del atentado". Zapatero felicitó por su actuación a la policía francesa y a las fuerzas de seguridad del Estado, y se mostró convencido de que la tercera persona que participó en el atentado será detenida en breve.
05/12/2007