El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha dejado su mandato en manos del pueblo. Para ello, ha anunciado la convocatoria de un referéndum para revocar su propio mandato y el de los nueve gobernadores regionales del país, la mayoría de ellos opositores a su Gobierno.
"Si somos demócratas, esperamos que si están seguros de apostar por la democracia, junto con los presidentes de los nueve departamentos, nos sometamos al pueblo boliviano mediante un referéndum revocatorio" ha dicho el mandatario en declaraciones retransmitidas por la televisión pública del país latinoamericano.
Evo Morales aseguró que enviará este jueves un proyecto de ley al Congreso nacional para que convoque el referéndum de inmediato y compruebe si el pueblo acepta "el proceso de cambio".
En esta línea, seis de las nueve regiones de Bolivia habían anunciado el lunes medidas de protesta, mientras continúan paralizadas las gestiones orientadas a lograr la aprobación de la reforma constitucional antes de que se termine el plazo fijado, el 14 de diciembre.
"Si el pueblo dice que se va Evo no tengo ningún problema en irme, soy el más demócrata", ha dicho Morales, quien asegura que los cambios en Bolivia se llevarán a cabo como Bolivia decida.
Visto bueno en la oposición
Mientras tanto, los gobernadores de Santa Cruz, Tarija, Beni y Cochabamba, todos opositores a Morales, están en Estados Unidos para denunciar ante organismos internacionales lo que consideran actuaciones "ilegales" de Morales y su partido en la Asamblea Constituyente y el Congreso. En una rueda de prensa emitida desde Miami, la oposición ha aceptado la propuesta de un referendum revocatorio.
Morales ya había hablado en enero de la posibilidad de emprender una iniciativa de estas características. En aquella ocasión, el presidente boliviano no dejaba su cargo en manos de los ciudadanos. Esta vez sí. Tendrán la oportunidad de decidir el futuro de todas las autoridades electas, incluídos senadores y diputados, y eligirán quienes pueden quedarse en su puesto y quienes deberán marcharse.
Bolivia, partida en dos
En los últimos meses, el país latinoamericano ha sido escenario de varias manifestaciones a favor y en contra de la reforma constitucional. Evo Morales sostiene que el nuevo texto legal le permitiría un mayor control sobre su destino a la mayoría, constituída por indígenas y pobres.
Sin embargo, en la oposición no confían en la buena voluntad del mandatario, y entienden que lo que busca es sólo más poder.