Tres años después de su entrada en vigor, en el Estado español aun no sabemos lo que es un euro. Así lo considera el ministro de Economía, Pedro Solbes, quien achaca a tal situación la diferencia en la inflación respeto de otros países de Europa.
A este respeto, Solbes aseguró que la inflación disminuirá y retornará a tasas inferiores al 3%, pero reconoció que ese descenso "no se producirá hasta el mes de marzo".
Durante la Conferencia Económica del PSOE, el titular de esta cartera indicó que la implantación de la moneda única tuvo un efecto inflacionista en la economía estatal, sobre todo en los productos de bajo coste. Y esto es, según Solbes, fácilmente comprobable en la práctica de dejar propinas.
"No se ha interiorizado que un euro equivale a 166 pesetas, y que dejar un euro de propina por dos cafés es exagerado", indicó. Una actitud tan generosa tiene un impacto "no cuantificado" en el diferencial de inflación del Estado respeto de otros países de la Unión Europea.
Alimentos cada vez más caros
El ministro de Economía citó, además, otros elementos que influyen en ese diferencial, como los precios del petróleo, el alto incremento del consumo privado o la inflación en el sector servicios, especialmente en aquellos que no pueden comercializarse, como el turismo o la hostelería.
Respeto del rumbo ascendente que tomaron los precios de los alimentos, Solbes señaló que el componente que explica esta tendencia es "complejo", porque se mezclan problemas propios y otros derivados del contexto internacional, como el precio de los cereales, que le afecta a la carne, a los productos lácteos o a los huevos.
En esta línea, aseguró que no es cierto que el uso de biocarburantes esté detrás de esta subida, ya que el porcentaje que se emplea no es excesivo.
El problema está, según el titular de Economía, "en el aumento de la demanda mundial, porque la gente tiene más dinero y tiene el vicio de comer". Se refirió con esta afirmación fundamentalmente al incremento del consumo sobre todo en los países asiáticos.
15/12/2007