El canon digital dejó de convertirse en una entidad abstracta para enseñar por fin los dientes. Los ministerios de Cultura y de Industria anunciaron sus propuestas para gravar los diferentes soportes de almacenamiento digital.
Entre las novedades, está la posibilidad de que un teléfono móvil o PDA que disponga de MP3 tenga una tasa adicional de 1'5 euros, mientras que para los reproductores musicales portátiles sería de 3'5 euros.
En esta relación de soportes y tarifas se propone también una reducción del canon actual para los CD vírgenes que estarían gravados con 0'17 euros y los DVD-R pasarían de 0,60 euros a 0,44 euros (-26,6%).
Mientras que para los escáner se mantiene un canon de 9 euros; las grabadoras de CD seguirían con el mismo canon, 0,60 euros; mientras que las duales (CD y DVD) pagarían 6,61 a 3,40 euros (3'20 euros menos).
Esta propuesta ministerial tendrá que ser remitida a las entidades de gestión y a las asociaciones de fabricantes de equipos para ser elevada posteriormente al Consejo de Usuarios y Consumidores.
El gobierno pretende que el canon entre en vigor dentro de un mes y que se revise anualmente. Defendido por las sociedades gestoras de derecho de autor -SGAE a la cabeza- pretende penalizar la compra de cualquier dispositivo o soporte electrónico en el que puedan grabarse o copiar contenidos digitales (desde un CD a una fotocopiadora).
Medida polémica
Que el canon se aplique en el momento de la compra del dispositivo, sean usados o no para prácticas ilícitas, es uno de los puntos más polémicos de la medida, pues en la práctica elimina la presunción de inocencia, obligando al usuario a reparar un daño que (aún) no ha cometido.
Se estima que unos 110 millones de euros irán a pagar as las arcas de estas sociedades con la aplicación del canon. Su aprobación parlamentaria está dando más de un quebradero de cabeza a los partidos políticos en vísperas electorales.
El PP se situó en la encrucijada la pasada semana entre apoyar al influyente lobby de las empresas de gestión de derechos o buscar un 'golpe de efecto popular'. Votó a favor de una enmienda que rechaza el canon, aunque horas más tarde se afirmó que se trataba de un error humano. A estas alturas, aún no está claro si esta indecisión permitiá parar los pies a la impopular tasa.
18/12/2007