La inflación cerró el año 2007 con una tasa del 4,3%, dos décimas por encima del dato registrado en noviembre, según el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) publicado hoy por el Instituto Nacional de Estadística. De coincidir este dato con el índice general de precios de consumo (IPC), que se hará público el 15 de enero, supondría la tasa de inflación más alta desde diciembre de 1995.
Se trata además de la tasa más elevada del IPCA -que mide la inflación de forma armonizada con el resto de países de la zona euro- desde que comenzó a calcularse en 1997. El INE elabora este indicador para incorporarlo al cálculo del índice adelantado del IPCA de la zona euro que publica Eurostat, con el objetivo de ofrecer datos equiparables a los confeccionados en Estados Unidos. Habitualmente, tiende a coincidir con el dato final del IPC español.
Suben los alimentos y el petróleo
Diciembre es un mes tradicionalmente inflacionista, lo que determina de antemano la tendencia del IPC y el IPCA. La subida de los precios en vísperas de las fiestas de Navidad, sobre todo en los productos de alimentación más demandados, provocan este aumento del Índice de Precios.
Según los datos publicados ayer por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, los alimentos que más han visto crecer sus precios en diciembre fueron las gambas congeladas (con un aumento de casi el 11%), el gallo (+7%), la lechuga (+6%) y la merluza (+6%). Además, la leche, la harina de trigo y el pollo están entre los alimentos que más se han encarecido durante el último año. De hecho, el precio de la leche esterilizada experimentó un incremento del 25,8% en 2007, mientras que el kilo de harina de trigo aumentó el 19%.
Pese a todo, los alimentos no son los únicos responsables de esta escalada. El crudo también continúa desbocado, después de que el barril de petróleo Texas, de referencia en EEUU,
tocase ayer los 100 dólares, cifra que también roza el barril de Brent.
Crisis de confianza
Los malos datos macroeconómicos de los últimos meses son determinantes también en la caída del índice de confianza de los consumidores, que ha descendido 3,8 puntos en diciembre y un total de 13,2 puntos en todo el año 2007. Este descenso se debe sobre todo a una peor percepción de la situación actual de la economía, según los datos publicados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se situó en diciembre en 74,9 puntos, frente a los 88,8 puntos con que cerró en 2006, influido sobre todo por el aumento de la incertidumbre financiera en la segunda parte del año.