Reino Unido
Un padre viola a sus dos hijas durante 35 años bajo el silencio de las autoridades británicas
11/03/2010 - Axencias
Las autoridades británicas piden disculpas a dos mujeres a las que su padre dejó embarazadas un total de 19 veces durante 35 años, después de que el individuo, residente en Sheffield, fuera condenado en 2008 a 25 cadenas perpetuas. Los sorprendente, además del crimen, es que nadie hizo nada por parar los abusos.
Un informe elaborado 18 meses después de que el hombre haya sido condenado revela que, en no pocas ocasiones, hubo quen se dio cuenta de que en esta familia ocurría algo. La revisión del caso señala que la familia se puso en contacto con 28 agencias y más de un centenar de funcionarios. Ahora las críticas se dirigen contra los servicios sociales y la Policía de las localidades de Shefield (centro) y Lincolnshire (este), ciudades a las que la familia se había mudado unas 67 veces, siempre a las mismas.
La directora de los servicios sociales de Sheffield, Sue Fiennes, reconoció que ''hubo oportunidades que se perdieron tanto individual como colectivamente''. ''Las investigaciones notificadas deberían haber derivado en el traslado de las niñas a un lugar seguro pero no ocurrió'', indicó.
''Queremos pedir perdón a la familia de corazón por este caso. Está claro que fallamos a esta familia'', señaló. De cara al futuro, la agencia se compromete a ''trabajar sin descanso para minimizar los riesgos de que ocurra otra vez'' un caso similar. Fiennes recalcó que han ''aprendido'' la lección.
Por su parte, el portavoz de la Junta de Protección de Menores de Lincolnshire, Chris Cook, también se dirigió a las víctimas para pedirles perdón ''sinceramente''. ''Deberíamos haberos protegido'', afirmó.
Abusos desde la infancia
De los 19 embarazos registrados, nueve llegaron a término, mientras que dos de los bebés murieron en el mismo día en que nacieron. La sentencia concluyó que el padre, que tenía 56 años en el momento del fallo judicial, comenzó los abusos sobre sus hijas en la etapa de la preadolescencia --ocho y diez años-- y las golpeaba si se negaban a someterse a sus demandas.
El acusado llegó a trasladar a su familia hasta 67 veces para ''mantener el secreto'', según Cook. ''Cuando el asunto fue revelado por las víctimas, actuamos con rapidez'', apuntó. Aunque según el citado informe, ''en varias ocasiones el personal escolar, hospitalario y de las ambulancias había expresado preocupación acerca del abandono, la higiene de los niños, la conducta o el comportamiento de los padres''.
Las dos niñas y un tercer hermano varón pasaban largas temporadas sin asistir a clase. La familia había denunciado abusos sexuales hasta en siete ocasiones y a las hermanas se les había preguntado hasta 23 veces la paternidad de los niños que esperaban de su propio padre.










