Prisión incomunicada para Igor Portu por el atentado de la T-4
11/01/2008 - EFE
El presunto etarra Igor Portu ha sido trasladado a la cárcel de Martutene, en San Sebastián, desde el Hospital Donostia, donde permanecía ingresado desde el pasado lunes para ser atendido de las lesiones que sufrió como consecuencia de su detención. Es uno de los presuntos autores del atentado de Barajas.
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Grande-Marlaska imputa a Portu un delito de integración en organización terrorista, otro de tenencia de armas y explosivos, y dos de asesinato por los dos jóvenes ecuatorianos que fallecieron en el atentado de la T-4 el 30 de diciembre de 2006, informaron fuentes jurídicas.
También le acusa de otros dos delitos de estragos, uno por la explosión de Barajas y otro por la autocaravana que los terroristas hicieron estallar en un descampado de Castellón cuando se vieron vigilados por la Guardia Civil el pasado 26 de agosto.
Cinco días incomunicado
El juez, que ha adoptado esta decisión a petición del fiscal Miguel Angel Carballo, con el que se ha desplazado a San Sebastián en comisión judicial, ha acordado además mantenerle incomunicado por un máximo de cinco días, desde el 10 de enero.
Esto es debido a que el magistrado aún debe tomar declaración a Martín Sarasola, el otro presunto etarra que fue detenido junto a Portu el pasado domingo y para quien el fiscal pedirá su ingreso en prisión por los mismo delitos por los que será encarcelado su supuesto compañero de comando.
Portu se ha negado a contestar a las preguntas que le han sido formuladas tanto por el fiscal como por el juez, al igual que ya hizo cuando agentes de la Guardia Civil le tomaron declaración en la habitación que ocupa en el centro hospitalario tras haber abandonado la UCI.
Sin explicaciones
Según fuentes jurídicas, durante el interrogatorio en la habitación del hospital donde está ingresado, Portu se ha limitado a decir a Grande-Marlaska que había sido torturado y que la Guardia Civil le había amenazado, aunque cuando se le ha preguntado en qué consistían esas amenazas el presunto etarra se ha negado a dar explicaciones.
Martín Sarasola sí que ha contestado al interrogatorio al que le ha sometido la Guardia Civil y ha confesado que ambos, junto a otro presunto etarra huido, Mikel San Sebastián, colocaron la furgoneta bomba que estalló en el aparcamiento de la T-4.
Los dos etarras, según ha confirmado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, también planeaban atentar "en las próximas semanas" en el complejo Azca, una zona comercial y de oficinas de Madrid, en las proximidades de edificios como el de El Corte Inglés y el BBVA.
Implicado en varias acciones
Una vez que Portu y Sarasola sean interrogados por Grande-Marlaska, quien se ha hecho cargo de estas diligencias en sustitución de su compañero Juan del Olmo que se encuentra de permiso, ambos deberán comparecer ante el juez Santiago Pedraz, a quien correspondió en su día la investigación del atentado de Barajas.
El juez Baltasar Garzón también deberá tomarles declaración, al tramitar él la causa abierta a raíz de la explosión de Castellón, y les interrogará además sobre su supuesta intervención en un acto del Gudari Eguna en Oiartzun (Guipúzcoa), el 23 de septiembre de 2006, en el que tres encapuchados, en plena vigencia del alto el fuego, leyeron un comunicado en nombre de ETA y efectuaron varios disparos al aire.
No obstante, Garzón deberá antes reabrir esta causa ya que recientemente fue archivada de forma provisional por falta de autor conocido.
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Los sindicatos ELA y LAB exigen en la calle que se esclarezcan los detalles de la detención en Mondragón.
El juez Grande-Marlaska abandona el hospital tras tomar declaración a Igor Portu. (Fotos: EFE)












