La Comisión Europea (CE) ha aprobado hoy un paquete de medidas para hacer frente al cambio climático, donde una de las decisiones más destacadas es la de limitar progresivamente la emisión de gases de efecto invernadero hasta conseguir que en 2020 sean un 20% de las que eran en 1990.
Compromisos de hace un año, por el 0,6% del PIB
Se traducen así a la práctica, con un cierto retraso, los compromisos que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión acordaron en marzo del año pasado.
Para que los Veintisiete puedan cumplir con esos objetivos, Bruselas ha diseñado un vasto plan que tendrá un coste de alrededor del 0,6% del PIB comunitario, según un estudio de la CE. El Ejecutivo comunitario ha advertido no obstante de que el coste de "no hacer nada" podría ser hasta 20 veces mayor.
Satisfacción en el Gobierno español
Por su parte, los ministros de Industria y de Medio Ambiente, Joan Clos y Cristina Narbona, se mostraron satisfechos con las medidas aprobadas por Bruselas, ya que han tenido en cuenta los criterios "de equidad" defendidos por España a la hora de repartir esfuerzos.
La generación de electricidad mediante fuentes renovables deberá pasar del 20% que representa actualmente en España hasta el 42%, los usos térmicos menos contaminantes del 3 al 6% y los biocarburantes tendrán que alcanzar el 10% del consumo total, frente al 0,6% que suponen ahora, explicó el ministro de Industria.
Las ONG consideran 'poco ambicioso' el plan
Para las ONG el plan de Unión Europea es poco ambicioso y en ningún caso suficiente para frenar el cambio climático.
Greenpeace, Intermón Oxfam, WWF/Adena y la organización Amigos de la Tierra coinciden que la normativa aprobada está por debajo de los compromisos adquiridos en la Cumbre de Bali en materia de emisiones, donde se fijaba una reducción de entre un 25 y un 40%.
También creen que el objetivo de las renovables se podía aumentar hasta el 30% del consumo energético en los estados miembros de la UE, frente al 20% fijado.
En este sentido, WWF/Adena apunta que "siendo España uno de los países líderes en energías renovables, no se comprende cómo se le asigna un objetivo de producción de sólo el 20%, menos ambicioso que el asignado a once países de la UE, entre ellos Francia o Portugal".
Además, Itermón Oxfam y Amigos de la Tierra critican la apuesta por los biocombustibles, que contradice las advertencidas planteadas días atrás por los propios científicos de la Comisión y que en su opinión no garantiza que vaya a contribuir al desarrollo y a reducir las emisiones de CO2.
23/01/2008