El banco francés Société Générale, uno de los principales inversores financieros de la zona euro, anunció hoy que ha sido víctima de "un fraude excepcional" que le va a costar 4.900 millones de euros, a lo que se suma una depreciación de activos de 2.050 millones en las cuentas del cuarto trimestre de 2007 por la crisis de los créditos hipotecarios en Estados Unidos.
Société Générale aseguró, en un comunicado, que pese a esos dos elementos, en el ejercicio de 2007 tendrá entre 600 y 800 millones de euros de beneficios netos.
Uno de sus operadores de activos financieros, cuyo nombre no ha trascendido, realizó compras "fraudulentas" de acciones durante 2007 y lo que va de 2008, pero pudo disimularlas con "un montaje elaborado de transacciones ficticias que pudo poner en marcha gracias a su conocimiento de los procedimientos de control".
El empleado responsable ha sido relevado de sus funciones y la Societé Générale prepara una ampliación de capital de 5.500 millones de euros para reforzar su posición.
El consejo de administración apoya al presidente
El presidente, Daniel Bouton, presentó su dimisión al consejo de administración, que lo rechazó y "le renovó toda su confianza, así como al equipo de dirección".
Los administradores han encargado a Bouton que "vuelva a poner el grupo en la vía del crecimiento rentable" y se ha decidido que un comité interno y un administrador independiente se encargarán de hacer un seguimiento.
Société Générale, que publicará sus cuentas definitivas de 2007 el próximo 21 de febrero, subrayó que el resto de sus actividades "deberían exteriorizar buenos resultados", y así por ejemplo los ingresos de su red bancaria en Francia aumentarán en torno al 4,7%.
24/01/2008